La Zamora vaciada ahora es la Zamora calcinada. Uno de los pulmones de la provincia, ese que es verde en primavera, marrón en otoño y tiene algo de blanco en invierno; ahora solo es gris ceniza, negro muerte y rojo fuego. La Sierra de la Culebra es un paisaje desértico con más de 20.000 hectáreas quemadas de las más de 25.000 que se han quemado en la provincia. Ni siquiera los límites naturales de la Sierra de la Culebra han podido frenar la voracidad de las llamas.
Aliste, La Carballeda, Los Valles y Tábara son ya comarcas afectadas por el peor fuego de la historia de Zamora, por el peor fuego de la historia de Castila y León y por el tercer peor fuego de la historia de España aunque, para desgracia de todos los zamoranos, la pesadilla no ha acabado y las hectáreas se siguen quemando.
Todos los fuegos, todos los incendios, dejan una herida en el corazón de Zamora, una cicatriz que tarda en curar en forma de pérdida de vidas: a veces humanas, a veces de animales salvajes o domésticos, a veces de la flora típica de la provincia. Una cicatriz en forma de crisis económica para aquellos ganaderos o agricultores de la zona, para las empresas turísticas, para todas las empresas de los pueblos afectados.

Sin embargo, de todas las cicatrices de la Zamora vaciada, la del incendio de la Sierra de la Culebra será la que más tiempo tarde en cicatrizar si es que algún día lo hace. Pocos de sus pobladores, de los que han vivido siempre entre sus tierras, entre sus bosques, volverán a ver el territorio que conocieron desde niños. Otros, los más jóvenes, tardarán tanto en volver a verlo que apenas no recordarán como era antes.
Zamora vive desde hace más de 60 años con un dolor que no cura y que se recrudece cada 9 de enero. Una tragedia que acabó con la vida de 144 zamoranos y que es, hasta la fecha, la mayor tragedia de la historia de Zamora por las vidas sesgadas y por el abandono que sufrió la provincia. Zamora, la vaciada, que a veces se siente sola y clama ayuda, como ha hecho el presidente de la Diputación, Francisco Requejo, cuando la provincia se enfrenta a una tragedia forestal sin precedentes en la provincia.
La peor pesadilla para los vecinos Cabañas de Aliste, La Torre de Aliste, Pobladura de Aliste, Palazuelo de las Cuevas, Mahíde, San Pedro de las Herrerías y Boya que a lo largo del sábado han regresado a sus casas y han visto como el infierno había tocado a la puerta de sus domicilios.

La peor pesadilla para los vecinos de Litos, Flechas, Otero de Bodas, Calzadilla de Tera, Olleros de Tera, Pumarejo de Tera, Val de Santa María, Villardeciervos, Cional, Codesal, Villanueva de Valrojo, Ferreras de Arriba, Ferreras de Abajo, Junquera de Tera, Villanueva de las Peras, Villar de Farfón, Vega de Tera, Melgar de Tera y Milla de Tera, quienes hoy duermen lejos de sus casas y quienes han tenido que pelear durante horas, con la ayuda de los medios de extinción, para evitar que sus hogares fueran pasto de las llamas.
Zamora se encamina hacia una tragedia inolvidable, hacia un fuego que podría superar a los peores que ha sufrido España y lo hace sin que el Gobierno de España haya decretado el nivel 3. La Zamora vaciada, la Zamora olvidada, la Zamora vacilada, la Zamora calcinada.




