Asaja Castilla y León ha solicitado a la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) que incremente las dotaciones de agua para el regadío de esta campaña, al considerar que las sucesivas olas de calor registradas desde la primavera han alterado las necesidades hídricas de los cultivos.

La organización agraria sostiene que los cálculos realizados al inicio de la campaña, en el mes de abril, han quedado desfasados debido a las elevadas temperaturas registradas durante mayo y junio y a la nueva ola de calor que afecta al inicio de julio.
Asaja considera que el aumento de las dotaciones debe autorizarse con urgencia para que las comunidades de regantes puedan garantizar el suministro de agua hasta el final del ciclo de cultivo y evitar pérdidas de producción.
La organización recuerda que cultivos como el maíz, la remolacha o los forrajes atraviesan ahora una fase especialmente delicada, por lo que necesitan un mayor aporte de agua para completar su desarrollo en condiciones óptimas.
Además, subraya que la disponibilidad de recursos hídricos no supone un problema, ya que, según los datos de la propia Confederación Hidrográfica del Duero, los embalses de la cuenca almacenan actualmente el 76,8 % de su capacidad, casi tres puntos por encima de la media de la última década.

"El objetivo es garantizar buenas producciones en un momento muy complicado para la rentabilidad de las explotaciones", defiende Asaja, que advierte de que cualquier reducción de los rendimientos supondría importantes pérdidas económicas para los agricultores de regadío, cuyas explotaciones requieren una elevada inversión.




