La soleada y calurosa tarde de sábado ha sido propicia para celebrar la décima edición del Triatlón Ciudad de Zamora, cuya primera prueba era el nado en aguas del Duero y para la que estaba prohibida el neopreno por su alta temperatura.

Después de los 720 metros de natación, los deportistas (más de 160), cogían sus bicicletas para hacer aproximadamente 20 kilómetros y terminar la prueba con la carrera de 5 kilómetros.
La orilla del Duero lucía un gran ambiente con familiares y amigos de deportistas llegados de Asturias, Castilla y León y otras comunidades, además de los zamoranos que disfrutaban de su tarde de descanso en un paraje único.






