Castilla y León contabiliza ya 1.851.462 aves afectadas por la enfermedad de Newcastle, según ha informado este jueves el portavoz de la Junta y consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, quien ha asegurado que la Administración autonómica mantiene un "pleno nivel" de preocupación y alerta ante la evolución de los casos.
Del total de aves afectadas, 1.107.179 son broilers, 571.283 aves de puesta y 173.000 de recría. En el último foco detectado en Segovia, el brote afecta a 4.400 broilers.
La Junta está aplicando las medidas sanitarias previstas para frenar la propagación de la enfermedad en las explotaciones ganaderas, con especial atención a los controles y a las medidas de bioseguridad para evitar la transmisión entre granjas.
Fernández Carriedo ha destacado el impacto de la situación en Castilla y León debido al peso del sector avícola en la Comunidad, segunda autonomía de España con mayor relevancia en esta actividad, y ha señalado especialmente a Valladolid y Segovia como las provincias más afectadas.
Ante las pérdidas económicas ocasionadas a las explotaciones, la Administración autonómica asegura estar trabajando directamente con los ganaderos y ha destinado ya alrededor de ocho millones de euros para hacer frente a la situación.
Estos fondos cubren actuaciones relacionadas con el sacrificio de los animales, el aislamiento de las instalaciones y la destrucción de los cadáveres, según ha detallado el portavoz de la Junta.



