Las Juventudes Agrarias de COAG quieren “dinamitar los muros” que dificultan el relevo generacional en la agricultura y reivindican que el futuro del campo pasa necesariamente por facilitar su acceso a la actividad agraria y garantizar unas condiciones de vida dignas en el medio rural. “Somos el único futuro que tiene el campo”, defendieron durante el Encuentro Estatal de Juventudes Agrarias de COAG.
El encuentro, celebrado los días 2, 3 y 4 de octubre en Aldea de Puy de Cinca (Huesca), reunió a jóvenes de COAG procedentes de Castilla y León, Navarra, País Vasco, Aragón, La Rioja, Canarias y Andalucía bajo el lema ‘Cincuenta años de lucha: el relevo tampoco pide permiso’, coincidiendo con el cincuentenario de la organización agraria.
Durante tres jornadas, los participantes abordaron el presente y el futuro del sector agrario a través de mesas redondas, debates, intercambio de experiencias y un repaso a la historia de COAG y del sindicalismo agrario. El relevo generacional y la necesidad de hacer atractivos los pueblos para que los jóvenes puedan desarrollar en ellos su proyecto de vida ocuparon buena parte de las reflexiones.
“No se trata solo de lograr el relevo, sino de mantenerlo en el tiempo”, aseguraron las Juventudes Agrarias de COAG, que consideraron imprescindible “hacer rentable el oficio de agricultor y de ganadero y hacer posible la vida en el medio rural”.
Para ello, reclamaron que los pueblos cuenten con “servicios suficientes” que permitan a los jóvenes agricultores y ganaderos vivir y desarrollar su actividad en condiciones adecuadas.
Al frente de la delegación de Castilla y León estuvo Ignacio Verdejo, joven agricultor de León y miembro de la Comisión Ejecutiva nacional de Juventudes Agrarias de COAG, acompañado por Raúl Cuerdo y Silvia Prieto, de Zamora; Alejandro Sánchez, de Salamanca; y la responsable técnica regional del área, Marta Rodríguez.
Verdejo reivindicó el potencial de las nuevas generaciones y rechazó que la falta de incorporación de jóvenes al campo pueda atribuirse a una falta de preparación. “Los jóvenes pueden ser agricultores, ganaderos y lo que se propongan, puesto que estamos ante la generación más preparada de la historia”, afirmó.
A su juicio, el problema se encuentra en las condiciones de acceso y desarrollo de la actividad. “Si realmente en este sector la gente joven no accede al campo, el problema no es que ellos no estén preparados, quizás es el sistema el que no está preparado”, señaló.
El representante de las Juventudes Agrarias de COAG Castilla y León insistió en que el reto no consiste únicamente en conseguir nuevas incorporaciones, sino en garantizar que quienes dan el paso puedan permanecer en el sector.
“El objetivo y el compromiso es mantener vivos nuestros medios rurales y nuestra forma de vida”, explicó Verdejo, quien reivindicó el trabajo de las generaciones anteriores y la responsabilidad de garantizar una continuidad para quienes quieran tomar el relevo. “Primero por la gente que trabajó mucho y ahora disfruta de una jubilación y segundo, por los que se quieren unir al relevo generacional que va a venir”, añadió.
Las Juventudes Agrarias también consideraron que la incorporación de jóvenes constituye una cuestión estratégica no solo para la continuidad de las explotaciones, sino también para la supervivencia de los pueblos y del modelo de vida rural.
En este sentido, defendieron que las políticas de relevo deben abordar de forma conjunta la rentabilidad de las explotaciones, el acceso a la tierra y a los medios de producción, la burocracia, la vivienda y los servicios públicos, además de las condiciones necesarias para conciliar la actividad profesional con un proyecto de vida.
El encuentro estatal sirvió también para compartir experiencias entre jóvenes agricultores y ganaderos de distintas comunidades y analizar las dificultades comunes que afrontan quienes quieren incorporarse al sector.
Los participantes coincidieron en la necesidad de que el relevo generacional deje de contemplarse exclusivamente como una cuestión de incorporación de jóvenes y pase a abordarse como una estrategia global para garantizar el futuro del medio rural.
Homenaje a Javier Sánchez y Esther Latorre
La clausura del encuentro estuvo marcada por el homenaje y un recuerdo a los líderes de COAG Javier Sánchez y Esther Latorre, asesinados este verano en Tauste (Zaragoza).
El acto de homenaje contó, entre otras intervenciones, con las de Eduardo López, coordinador general de las Juventudes Agrarias de COAG, y Andrés Góngora, secretario general de COAG, junto a otros representantes de la organización agraria.
El recuerdo a ambos dirigentes estuvo presente en la clausura de un encuentro que situó a los jóvenes en el centro del debate sobre el futuro de la agricultura y la ganadería.
Las Juventudes Agrarias de COAG reivindicaron así su papel como protagonistas del relevo y advirtieron de que garantizar el futuro del campo exige eliminar las barreras que actualmente dificultan la incorporación y permanencia de las nuevas generaciones.
“El relevo tampoco pide permiso”, recoge el lema elegido para este encuentro, una declaración de intenciones con la que los jóvenes de COAG quieren dejar claro que están preparados para asumir el futuro del sector, pero reclaman que las condiciones económicas, sociales y administrativas hagan posible ese futuro.



