La última actualización de la situación de la enfermedad de Newcastle en Castilla y León eleva los casos a 27, tras la notificación de tres nuevos casos en Segovia.
La consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental se ha reunido con los responsables de laboratorios de la comunidad para analizar la capacidad de producción y las previsiones de abastecimiento de vacunas para el periodo 2026-2027.
El sector avícola es uno de los motores económicos de la comunidad con una actividad estratégica para la producción de carne y huevos, la generación de empleo y la actividad económica en numerosas zonas rurales. Por ello, la Junta considera esencial reforzar las medidas de prevención y control sanitario que permitan garantizar la continuidad y estabilidad de las explotaciones.
Una demanda de 215 millones de dosis al año
Las necesidades de vacunación de Castilla y León frente a la enfermedad de Newcastle se estiman en torno a 215 millones de dosis anuales. Los laboratorios han trasladado que esta demanda podrá atenderse mediante el aumento del ritmo de fabricación y el suministro que ya se está realizando.
Los representantes de los laboratorios han mostrado además su disposición a mantener una coordinación permanente con la Consejería para anticipar las necesidades derivadas de la evolución epidemiológica y evitar tensiones en el abastecimiento.
La vacunación obligatoria ha comenzado este mes de agosto en Valladolid y Segovia y se extenderá a partir de septiembre al resto de la Comunidad. El consejero ha solicitado a los laboratorios que, en la medida de lo posible, prioricen el envío de dosis a las zonas donde se hayan detectado focos y atiendan posteriormente las necesidades del resto de Castilla y León y de España.
La Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental mantendrá el seguimiento del abastecimiento para anticipar posibles dificultades y facilitar que las vacunas lleguen a las explotaciones de forma ágil y continuada.
Vacunación, bioseguridad y recuperación de la actividad
La vacunación es una herramienta esencial para proteger las explotaciones avícolas y facilitar la recuperación de la actividad en las granjas afectadas. Esta herramienta contribuye asimismo a reducir el impacto económico de la enfermedad, preservar la rentabilidad de las explotaciones y mantener la capacidad productiva de un sector esencial para el abastecimiento alimentario. La inmunización será, además, un requisito obligatorio para autorizar la repoblación de las naves una vez superada la enfermedad.
La Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental ha insistido también en la necesidad de extremar las medidas de bioseguridad, tanto en las instalaciones como en los procedimientos diarios de trabajo y en el comportamiento del personal. El control de accesos, la limpieza, la desinfección y el cumplimiento riguroso de los protocolos siguen siendo decisivos para reducir el riesgo de transmisión.
Mando único en sanidad animal
El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, ha reiterado la necesidad de establecer un mando único en sanidad animal que permita responder de forma homogénea, coordinada y eficaz ante las enfermedades ganaderas.
Pino ha defendido una dirección funcional compartida entre el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y las comunidades autónomas, basada en criterios y protocolos comunes. Asimismo, ha señalado que la aparición de enfermedades que afectan simultáneamente a varias comunidades autónomas exige una respuesta coordinada y ágil por parte de todas las administraciones implicadas, evitando diferencias de criterio que puedan dificultar el control sanitario. «La sanidad animal necesita una dirección clara, protocolos comunes y capacidad para actuar con rapidez. Nuestro compromiso es proteger a los ganaderos, contener la enfermedad y garantizar la continuidad de la actividad productiva», ha concluido Pino.



