Más de 21.000 castellanos y leoneses podrían tener glaucoma sin saberlo
La Asociación de Glaucoma para Afectados y Familiares alerta del carácter altamente discapacitante de esta patología visual
En Castilla y León se estima que alrededor de 53.000 personas padecen glaucoma, especialmente el tipo más frecuente, el glaucoma de ángulo abierto, y 21.000 podrían padecer la enfermedad sin saberlo, ya que en sus primeras fases avanza sin síntomas y el diagnóstico llega cuando la pérdida de visión ya es considerable.
La Asociación de Glaucoma para Afectados y Familiares (AGAF) señaló que este grupo de enfermedades oculares provoca un daño progresivo e irreversible del nervio óptico y, en la actualidad, es una de las principales causas de ceguera en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sin embargo, aproximadamente el 40% de los afectados no saben que lo padecen.
Con motivo de la Semana Mundial del Glaucoma (del 9 al 15 de marzo), que tiene como día central el 12 de marzo con el Día Mundial del Glaucoma, la Asociación pone el foco en la importancia del diagnóstico precoz y en el impacto que esta enfermedad puede tener en la autonomía y calidad de vida de quienes la padecen.
En el conjunto de España se estima que alrededor de 1,1 millones de personas padecen glaucoma, especialmente el glaucoma de ángulo abierto. Sin embargo, aproximadamente el 40% de los afectados —unas 400.000 personas— no saben que lo padecen, ya que en sus primeras fases la enfermedad suele avanzar sin síntomas y el diagnóstico llega cuando la pérdida de visión ya es considerable.
Además, según los datos recopilados por AGAF, alrededor de 379.000 personas diagnosticadas de glaucoma en España tienen reconocido algún grado de discapacidad, lo que supone aproximadamente el 58% de los pacientes. Entre ellas, más de la mitad —un 55,6%— presenta un grado de discapacidad superior al 65%, uno de los niveles más elevados dentro del sistema de reconocimiento de discapacidad.
“El glaucoma es conocido como el ‘ladrón silencioso de la visión’ porque avanza sin síntomas en sus primeras fases. Muchas personas descubren que lo padecen cuando ya han perdido parte del campo visual y ese daño es irreversible”, explicó el presidente de AGAF, Joaquín Carratalá.
El glaucoma provoca una pérdida progresiva del campo visual periférico, que deriva en la conocida visión en túnel o “en cañón de escopeta”, dificultando actividades cotidianas como conducir, leer o desplazarse con seguridad.
Aunque no tiene cura, los tratamientos actuales —basados en colirios, procedimientos con láser o intervenciones quirúrgicas— permiten frenar su progresión en muchos casos si se detecta a tiempo y si se mantiene una adecuada adherencia al tratamiento. Por ello, es fundamental realizar revisiones oftalmológicas periódicas, especialmente a partir de los 45 años, edad en la que aumenta el riesgo de desarrollar esta enfermedad.
La Asociación reiteró su petición de que el glaucoma sea reconocido como una enfermedad neurodegenerativa, ya que el daño que provoca afecta directamente a las células nerviosas de la retina y al nervio óptico.
Este reconocimiento permitiría impulsar nuevas líneas de investigación centradas en la regeneración de las células neuronales del ojo, lo que podría abrir la puerta en el futuro a tratamientos capaces de recuperar parte de la visión perdida.
Visibilidad del glaucoma y de los pacientes
AGAF también subraya la importancia de dar mayor visibilidad al glaucoma y a las personas que conviven con esta enfermedad, ya que muchos pacientes afrontan el diagnóstico de forma aislada o desconocen que existen asociaciones que pueden orientarles y acompañarles desde las primeras fases.
“Muchas personas con glaucoma solo buscan apoyo cuando la pérdida de visión ya es importante, pero contar con información y acompañamiento desde el diagnóstico puede marcar una gran diferencia”, concluyó Carratalá.
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