La Junta de Castilla y León, a través del Servicio Público de Empleo (ECYL), ha publicado hoy la convocatoria de subvenciones para financiar la oferta de formación profesional para el empleo, dirigida a personas desempleadas. Esta iniciativa, que cuenta con un presupuesto inicial de 44.059.800 euros, permitirá desarrollar hasta 1.030 cursos en el conjunto de la Comunidad y formar a más de 16.400 personas, mejorando su cualificación profesional, facilitando su acceso al mercado laboral y dando respuesta a las necesidades del tejido productivo.
Podrán solicitar estas subvenciones los centros y entidades de formación, tanto públicos como privados, que estén debidamente acreditados e inscritos en el correspondiente Registro de Entidades de Formación para el desarrollo de las acciones formativas programadas que deseen impartir. Las solicitudes deberán formalizarse en el plazo de 10 días hábiles contados a partir de mañana, y las acciones formativas a desarrollar deberán finalizar antes del 1 de agosto de 2027.
La oferta se agrupa en planes formativos con cursos asociados al catálogo nacional de cualificaciones profesionales que incluyen certificados profesionales completos, certificados de competencia o especialidades formativas en competencias clave. De forma preferente se impartirán en la modalidad presencial, aunque también se contempla el desarrollo de iniciativas en teleformación o de forma mixta. Además, habrá de incorporarse formación práctica en empresas cuando así lo contemplen los programas formativos, reforzando la conexión directa entre aprendizaje y acceso al empleo.
La formación está dirigida principalmente a personas desempleadas inscritas como demandantes de empleo, si bien se permite la participación de hasta un 30 % de trabajadores ocupados. En el proceso de selección de alumnos se prestará especial atención a aquellas personas pertenecientes a colectivos con mayores dificultades de inserción, como jóvenes sin cualificación, mayores de 45 años con cargas familiares, parados de larga duración o personas en riesgo de exclusión.
Para la planificación de la oferta formativa a desarrollar en cada territorio se ha realizado una prospección previa en la que se ha tenido en cuenta la demanda de los sectores productivos, las perspectivas de empleo y las ocupaciones más contratadas. Todo ello, con el fin de asegurar una formación útil, alineada con la realidad económica y con capacidad real de generar oportunidades laborales.
Además, la convocatoria refuerza el compromiso con los resultados de empleabilidad, priorizando aquellos proyectos formativos que incorporan compromisos de inserción laboral y que pueden traducirse en empleo efectivo para los participantes.




