La Audiencia Provincial de Valladolid ha condenado a 15 años de prisión a un hombre por agredir sexualmente de forma continuada a su hija, una mujer con discapacidad psíquica reconocida, desde que era una niña de cuatro años y hasta comienzos de 2021. Según informa Ical, la sentencia considera acreditado que el acusado se aprovechó de su condición de padre, de la convivencia familiar y de la especial vulnerabilidad de la víctima para cometer los hechos.
La resolución judicial recoge que las agresiones comenzaron en torno a 1998 y se prolongaron durante años en el ámbito familiar. El tribunal considera probado que el condenado aprovechaba las ausencias de la madre o los momentos en los que esta dormía para obligar a su hija a mantener actos de carácter sexual, empleando además amenazas y violencia cuando la menor trataba de resistirse.
La Audiencia otorga plena credibilidad al relato de la víctima, al entender que fue coherente, persistente y estuvo respaldado por otros elementos de prueba. Entre ellos figuran la declaración de la hermana menor, que aseguró haber presenciado algunos de los episodios y describió un comportamiento similar por parte del acusado, así como el testimonio de una trabajadora social de Cáritas en Medina del Campo, ante quien la mujer reveló los abusos y que terminó presentando la denuncia.
Los informes periciales también avalaron la versión de la víctima, concluyendo que su relato respondía a una vivencia real y que presentaba un importante daño psicológico compatible con un trastorno por estrés postraumático, además de secuelas derivadas del prolongado contexto de violencia y aislamiento sufrido.
Además de la pena de prisión, la Audiencia Provincial ha impuesto al condenado ocho años de libertad vigilada una vez cumpla la condena, la prohibición de acercarse a la víctima a menos de 500 metros o comunicarse con ella.




