Los municipios y diputaciones de Castilla y León cuentan cada año con una financiación estable que les permite seguir atendiendo los servicios e inversiones que demandan sus vecinos. Esa estabilidad se sustenta en el modelo de financiación local de la Comunidad, articulado por la Consejería de la Presidencia a través de dos instrumentos: el Fondo de Cooperación Económica Local General (FCELG) y el Fondo de Participación en los Impuestos Propios de la Comunidad (FIP).

En 2026, ambos fondos han movilizado más de 65 millones de euros, distribuidos entre los 2.248 ayuntamientos y las nueve diputaciones provinciales, con un doble objetivo: ofrecer a las entidades locales recursos para afrontar sus necesidades cotidianas y facilitar nuevas inversiones que contribuyan a mejorar la calidad de vida en el conjunto del territorio.
Aunque responden a finalidades diferentes, el FCELG y el FIP comparten una misma vocación: dotar a las entidades locales de financiación estable y adaptada a las características de cada territorio.
El reparto de los recursos tiene en cuenta factores como la población, el envejecimiento, la renta, la dispersión territorial, el número de entidades locales menores o las competencias que presta cada administración, de manera que la financiación responda a las necesidades reales de cada municipio y provincia.
El consejero de la Presidencia, Luis Miguel González Gago, ha destacado que "el modelo de financiación local de Castilla y León ofrece a ayuntamientos y diputaciones la estabilidad que necesitan para planificar su gestión con garantías y seguir prestando servicios públicos de calidad a los vecinos, con independencia de su tamaño o ubicación".
Inversiones para transformar los municipios
Con una dotación superior a los 51 millones de euros, el Fondo de Cooperación Económica Local General ha permitido financiar inversiones destinadas a modernizar infraestructuras y equipamientos municipales, mejorar servicios públicos y desarrollar actuaciones orientadas a afrontar el reto demográfico.
Los municipios de menor tamaño disponen de estos recursos con plena autonomía para destinarlos a las necesidades que considerasen prioritarias.
Durante este ejercicio también se han consolidado nuevas medidas para agilizar la gestión del FCELG, reduciendo cargas administrativas y facilitando la ejecución de las inversiones mediante procedimientos más flexibles y rápidos.
Estas mejoras permiten que los recursos lleguen antes a las entidades locales y que puedan aprovecharse íntegramente para desarrollar los proyectos previstos.
González Gago ha destacado que "estos fondos reflejan el compromiso de la Junta con el municipalismo y con un desarrollo equilibrado del territorio, proporcionando a las entidades locales recursos suficientes para invertir, modernizar sus infraestructuras y afrontar con mayor capacidad los retos del medio rural".
Recursos para el funcionamiento diario
A esta financiación se suma el Fondo de Participación en los Impuestos Propios de la Comunidad, dotado con cerca de 13,8 millones de euros, que las entidades locales reciben con carácter incondicionado.
Gracias a esta financiación, ayuntamientos y diputaciones disponen de mayor capacidad para atender sus necesidades ordinarias y decidir libremente el destino de estos recursos, reforzando su autonomía en la gestión de los servicios públicos.
El fondo incorpora, además, mecanismos de compensación que garantizan la estabilidad de la financiación de las entidades locales, evitando que ninguna vea reducidos los recursos que percibe como consecuencia de los cambios producidos en el sistema tributario autonómico.

A lo largo de 2026, el FCELG y el FIP han vuelto a demostrar su papel como pilares del modelo de financiación local de Castilla y León. Gracias a estos dos fondos, los ayuntamientos y diputaciones disponen cada año de recursos estables para invertir, mantener servicios públicos y responder a las necesidades de sus vecinos, contribuyendo al desarrollo equilibrado de toda la Comunidad.



