A menos de un mes para el eclipse total de sol del próximo 12 de agosto, el Colegio de Ópticos-Optometristas de Castilla y León (COOCYL) quiere responder a las preguntas que más se repiten entre la ciudadanía. ¿Sirven unas gafas de sol? ¿Pueden utilizarse radiografías? ¿Es seguro mirar durante la totalidad? ¿Qué ocurre realmente si solo se observa el sol unos segundos? ¿Es diferente un eclipse del 99 % de uno total?
Con el objetivo de informar a la población y evitar lesiones oculares irreversibles, el Colegio ofrece las respuestas a las dudas más habituales sobre la observación de este fenómeno astronómico, insistiendo en que la mejor forma de proteger la visión comienza mucho antes del 12 de agosto: con información rigurosa y contrastada.
Castilla y León será una de las grandes protagonistas del eclipse del 12 de agosto. Siete de sus nueve capitales quedarán dentro de la franja de totalidad, convirtiendo a la comunidad en uno de los mejores lugares de España para contemplar este extraordinario espectáculo natural. Sin embargo, desde COOCYL recuerdan que esa fase de totalidad representa únicamente una pequeña parte del eclipse y que, durante el resto del fenómeno, mirar directamente al sol sin protección adecuada puede producir lesiones irreversibles en la retina.
"El eclipse del 12 de agosto está despertando un enorme interés entre la población y es lógico que surjan algunas dudas. Desde COOCYL queremos ofrecer información rigurosa y desmontar algunos mitos que todavía existen sobre su observación, porque la prevención sigue siendo la mejor herramienta para proteger la salud visual", explica la vicedecana del Colegio de Ópticos-Optometristas de Castilla y León, Ana Belén Cisneros.
La especialista recuerda que la lesión más grave asociada a la observación directa del sol es la retinopatía solar, una quemadura en la mácula —la zona central de la retina responsable de la visión de máxima precisión— que puede provocar pérdida permanente de visión y dificultar actividades cotidianas como leer, conducir o reconocer rostros.
"La retina no tiene receptores para el dolor. Una persona puede estar dañándose la vista sin notar absolutamente nada y descubrir el problema horas después, cuando ya no existe posibilidad de recuperar las células lesionadas", advierte.
Por ello, el Colegio insiste en una recomendación clara: utilizar exclusivamente gafas homologadas con certificación ISO 12312-2, adquiridas en establecimientos sanitarios de óptica, y desconfiar de cualquier método casero o de protección improvisada.
Ver el eclipse con gafas o lentillas
Desde COOCYL también se aclara que las personas que utilizan lentes graduadas pueden observar el eclipse con total seguridad, siempre que coloquen las gafas homologadas por encima de sus gafas habituales. Y quienes usen lentillas tampoco necesitan retirarlas, solo deben colocarse correctamente las gafas de eclipse.
Para evitar una exposición accidental a la luz solar, los ópticos-optometristas recomiendan un gesto muy sencillo: mirar siempre hacia el suelo antes de ponerse las gafas del eclipse y levantar la cabeza únicamente cuando ya estén correctamente colocadas. Del mismo modo, al retirarlas, hay que volver a bajar primero la mirada y quitárselas solo cuando ya no se esté mirando al sol.
En el caso de los niños, la supervisión de un adulto es imprescindible durante toda la observación. Además de comprobar que las gafas estén bien colocadas y se ajusten correctamente a su cara, conviene controlar el tiempo de observación, alternando periodos cortos —de unos 30 segundos— con descansos de dos o tres minutos mirando hacia otro lugar. Si el menor es muy pequeño o existe cualquier duda sobre el uso correcto de las gafas, la observación mediante proyección continúa siendo la opción más segura.
"Muchas personas nos preguntan cómo deben observar el eclipse si llevan gafas graduadas o lentes de contacto. La respuesta es sencilla: las gafas homologadas siempre son imprescindibles. Si se utilizan gafas graduadas, deben colocarse por encima; si se llevan lentillas, pueden mantenerse sin problema", insiste Ana Belén Cisneros.
"Nuestro objetivo es muy sencillo: que el eclipse sea recordado por su espectacularidad y no por lesiones que podrían haberse evitado fácilmente. Unas gafas homologadas y seguir unas recomendaciones básicas son suficientes para disfrutar de uno de los fenómenos naturales más impresionantes que veremos en nuestra vida", concluye Cisneros.
Las diez dudas que más se repiten sobre el eclipse:
¿Qué va a ocurrir el próximo 12 de agosto?
Viviremos uno de los acontecimientos astronómicos más importantes de las últimas décadas: un eclipse total de sol. Gran parte de Castilla y León quedará dentro de la franja de totalidad, por lo que durante algo más de un minuto el sol desaparecerá completamente y el cielo adquirirá un aspecto similar al del anochecer.
En Castilla y León el eclipse comenzará en torno a las 19:30 horas y alcanzará su momento culminante poco antes de las 20:30, cuando, dependiendo del lugar de observación, la luna ocultará completamente el sol durante unos segundos o más de un minuto. El fenómeno concluirá alrededor de las 21:20 horas, coincidiendo prácticamente con la puesta del sol. Los horarios exactos y la duración del eclipse pueden consultarse para cada municipio en el visor interactivo del Instituto Geográfico Nacional.
Durante la totalidad cambia completamente el aspecto del cielo. Aparece la corona solar, disminuye la temperatura, muchas aves dejan de cantar y pueden observarse algunos planetas y estrellas brillantes. Es una experiencia completamente distinta a la de un eclipse parcial.
¿Puedo quitarme las gafas durante el eclipse?
Solo durante la totalidad, y únicamente si te encuentras dentro de la franja donde el sol queda completamente oculto. En cuanto reaparezca el primer rayo de sol, aunque sea muy pequeño, debes volver a colocarte inmediatamente las gafas homologadas. En cualquier eclipse parcial nunca deben retirarse. Si no estás completamente seguro de encontrarte dentro de la franja de totalidad, no te quites las gafas en ningún momento.
¿Por qué es tan peligroso mirar directamente al sol?
Porque el ojo actúa como una lupa, concentrando toda la energía solar sobre un punto diminuto de la retina. Esa concentración puede provocar una quemadura irreversible en la mácula, responsable de la visión central.
¿Por qué la lesión puede ser permanente y por qué no duele?
Porque las células de la retina apenas tienen capacidad de regeneración. Una vez dañadas, actualmente no existe ningún tratamiento capaz de recuperar esa parte de la visión. Y no duele porque la retina carece de receptores para el dolor. La lesión puede producirse sin que la persona note ninguna molestia en ese momento. Cuando aparecen los síntomas, el daño ya se ha producido.
¿Qué hago si llevo gafas graduadas o lentillas?
Las personas que utilizan gafas graduadas deben ponerse primero sus gafas habituales y, sobre ellas, las gafas homologadas para eclipses, comprobando que estas cubren completamente los ojos y permiten una observación cómoda y segura.
Quienes usan lentes de contacto pueden observar el eclipse con las gafas homologadas sin necesidad de retirarlas, ya que las lentillas no interfieren con la protección. En ningún caso las gafas graduadas o las lentes de contacto sustituyen a las gafas específicas para eclipses, que son las únicas que protegen frente a la radiación solar. Si las gafas homologadas no se ajustan correctamente sobre las gafas graduadas o presentan cualquier deterioro, consulta en tu establecimiento sanitario de óptica para asegurarte de utilizarlas de forma segura.
¿Sirven las gafas de sol o los métodos caseros?
No. Ni las gafas de sol, ni las gafas de alta montaña, ni las radiografías, ni los negativos fotográficos, ni los CDs, ni los cristales ahumados ofrecen una protección adecuada para observar el sol. La única opción segura es utilizar gafas homologadas con certificación ISO 12312-2, adquiridas en establecimientos sanitarios de óptica, donde además recibirás asesoramiento profesional sobre su uso correcto.
¿Los niños tienen más riesgo?
Sí. Su curiosidad hace que puedan mirar repetidamente al sol o retirarse la protección sin ser conscientes del peligro. Por ello, deben observar el eclipse siempre bajo supervisión.
¿Puedo mirar con prismáticos, telescopio o cámara?
Nunca, salvo que dispongan de filtros solares específicos colocados delante del objetivo. Sin esos filtros, estos instrumentos concentran la radiación solar y pueden producir lesiones prácticamente instantáneas.
¿Qué síntomas deben alertarnos después del eclipse?
Si tras la observación aparece visión borrosa, dificultad para leer, una mancha oscura en el centro del campo visual o líneas que se perciben torcidas, es importante consultar cuanto antes con un oftalmólogo para una valoración.
¿De verdad un eclipse del 99,99 % no es prácticamente igual que uno total?
No. Aunque parezca una diferencia mínima, son dos fenómenos completamente distintos. Mientras quede el más pequeño fragmento del sol visible seguimos recibiendo luz solar directa. La totalidad solo comienza cuando desaparece completamente el último punto brillante del sol. En ese instante cambia la iluminación, aparece la corona solar y el cielo adquiere un aspecto imposible de experimentar durante un eclipse parcial. También se hacen visibles algunas estrellas y planetas, disminuye bruscamente la luminosidad y el entorno adquiere un aspecto imposible de experimentar durante un eclipse parcial.




