Las diferencias en los resultados de los estudiantes con mayor estatus socioeconómico y los más desfavorecidos aumentan en Castilla y León. Y es que, según el último informe PISA, la Comunidad se sitúa entre las tres únicas autonomías españolas donde la divergencia en los resultados de los alumnos con mayor nivel socioeconómico y los de menor estatus crece en las tres materias estudiadas: Ciencias, Matemáticas y Educación.
Así lo refleja el estudio sobre la equidad educativa en España y sus comunidades autónomas realizado por el Centro de Políticas Económicas de la Esade y Save the Children, consultado por Ical, que muestra cómo mientras esa brecha disminuye en el conjunto de España y en la mayoría de las regiones del país, aumenta en la Comunidad Valenciana, Navarra y Castilla y León. Una subida que, en el caso de Ciencias, se extiende a Cantabria y La Rioja.
El estudio divide a los estudiantes en cuatro franjas por nivel socioeconómico. Así, las diferencias en los resultados del alumnado con mejores condiciones socioeconómicas y los más desfavorecidos se sitúa en 72 puntos en Ciencias. Una divergencia que es incluso mayor que en el informe de 2022, en concreto 7,2 puntos, por lo que aumenta la distancia entre los alumnos procedentes de familias con mejor estatus socioeconómico y los que pertenecen al rango más desfavorecido.
El mayor crecimiento de las diferencias en Ciencias entre ambos grupos de alumnado lo registra Navarra, con 13,5, mientras que en la Comunidad Valenciana la divergencia aumentó 9,5 puntos, en Cantabria 4,3 y en La Rioja, 0,3. En el lado contrario se sitúa Canarias, donde la divergencia entre estudiantes más y menos favorecidos disminuyó 16,7 puntos, y en el País Vasco, donde se redujeron las diferencias 13,4 puntos.
Unas diferencias que también están marcadas por el cambio en los criterios con los que medir el nivel socioeconómico de los alumnos que participan en las pruebas del informe PISA, y que apuntan los investigadores del Centro de Políticas Económicas de la Esade en un artículo publicado esta semana.
En el análisis revelan que este cambio metodológico, que sustituye entre otras cuestiones los libros que las familias de los jóvenes tienen en casa por aspectos más materiales como si disponen de jacuzzi o tablet propia, marca la caída en este informe PISA de los alumnos del 25% más favorecido, al dar mayor importancia a la variable económica que sociocultural para la introducción de estudiantes en este grupo con mejores condiciones socioeconómicas.




