Castilla y León cuenta con más de un millón de trabajadores, de los que 111.600 son extranjeros. Los foráneos suponen el 10,8% del total de los ocupados, que es la mayor cifra desde que existen datos. En la última década, se ha duplicado el número de extranjeros con un empleo en la Comunidad, ya que en 2016 eran 54.200 (5,8% del conjunto de ocupados). Veinte años antes, eran 57.900. Pese a este incremento importante, la tasa de trabajadores procedentes de otros países en la Comunidad está por debajo del peso que significan a nivel nacional, donde llegan al 15,8%. Es decir, cinco puntos más, hasta sumar 3,5 millones.

La última Encuesta de Población Activa (EPA), correspondiente al primer trimestre del año, recoge que los 111.600 trabajadores extranjeros en Castilla y León solo fueron superados por los 113.700 contabilizados en el tercer trimestre de 2025. Un año antes, la cifra de ocupados foráneos era de 100.100, un 13,5% menos. Hubo que esperar al tercer trimestre de 2024 para superar la barrera de los 100.000. Eso sí, el porcentaje de ocupados foráneos alcanzó al inicio de este ejercicio la mayor tasa de la serie histórica.
El informe también permite extraer datos sobre el sexo de los ocupados extranjeros en la Comunidad. Hay más hombres (60.100) que mujeres (51.600). En cuanto a la procedencia, el 64,5% del total de trabajadores extranjeros es de países de fuera de la Unión Europea y un 31,5%, de estados de la UE. A nivel autonómico, no es posible saber la edad pero en el país el 30 por ciento de los empleados foráneos tiene 34 años o menos, frente al 24% de los españoles.






