La contaminación por ozono ha alcanzado en Castilla y León sus niveles más altos desde 2010, en un año marcado por las elevadas temperaturas, las cuatro olas de calor y los incendios forestales del verano. El repunte ha elevado un 120% las superaciones del objetivo legal de protección de la salud respecto al promedio registrado entre 2012 y 2019, según el informe anual de Ecologistas en Acción publicado este lunes.
El estudio estima que cerca de 250.000 personas, el 10% de la población de Castilla y León, han estado expuestas a niveles de ozono que incumplen el nuevo objetivo europeo previsto para 2030 durante el trienio 2024-2026. Si se aplican las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la contaminación habría afectado a todos los habitantes de la Comunidad.
El informe recoge además 15 superaciones del umbral de información a la ciudadanía en estaciones de Soria y Valladolid, en un contexto meteorológico especialmente favorable a la formación de este contaminante.
El calor y los incendios agravan la contaminación
Ecologistas en Acción atribuye el incremento a la combinación de una primavera cálida, una intensa actividad vegetal tras las lluvias del invierno y un verano que califica como el más cálido en al menos 150 años. A ello se sumaron cuatro olas de calor y numerosos incendios forestales durante julio y agosto.
El ozono troposférico es un contaminante secundario que se forma en la atmósfera por la reacción de otros contaminantes en presencia de radiación solar. Entre sus precursores figuran las emisiones del tráfico, las centrales termoeléctricas, determinadas actividades industriales y la ganadería intensiva.
La organización advierte de que sus efectos no se limitan a las ciudades, sino que también alcanzan áreas rurales alejadas de los principales focos de emisión.
Seis zonas incumplen el objetivo europeo para 2030
El análisis identifica seis de las doce zonas de calidad del aire de Castilla y León que incumplen el objetivo europeo previsto para 2030 en al menos una estación de medición. Se trata de la aglomeración de Valladolid, la Cuenca del Ebro, Duero Norte, Duero Sur, Montaña Sur y Soria y Demanda. En conjunto, estas áreas reúnen a 1,6 millones de habitantes.





