El Partido Popular espera un "gran triunfo” en las elecciones anticipadas en Castilla y León del próximo 13 de febrero que ayude a consolidar el "cambio de ciclo” en España que se visualizó primero en Madrid con Isabel Díaz Ayuso y que se da por sentado que continuará ahora en esta nueva cita con las urnas dando un nuevo “espaldarazo” al proyecto del líder nacional de la formación, Pablo Casado.
Dirigentes populares consultados por Servimedia interpretaron que una nueva victoria electoral reforzará el liderazgo a nivel nacional de Casado e insertará el caso madrileño en esa tendencia general de apoyo al PP en detrimento del proyecto del socialista Pedro Sánchez. De tal manera, dirigentes populares consideraron que se difumaría el poder de dirigentes como Isabel Díaz Ayuso si otros barones logran hitos similares al del 4 de mayo en Madrid.
Fuentes del PP de Castilla y León exhiben sus "muy buenas" sensaciones ante la cita con las urnas porque están “rozando" la mayoría absoluta según todas las encuestas, apuntaron. Según estos sondeos, Ciudadanos -el que era socio en el Gobierno autonómico hasta el anuncio electoral- podría desaparecer del mapa y no entrar en las Cortes al o acabar con un papel "testimonial".
El PP de Castilla y León también destacó su “fortaleza” en el mundo rural y creen que su trabajo en este ámbito “amortigua” esa posible subida de las plataformas de la España vaciada que sí pueden afectar más en otras comunidades. Otras fuentes populares consultadas por esta agencia consideraron que el adelanto electoral ha descolocado a este tipo de plataformas.
En cuanto a Vox, las citadas fuentes admitieron que “no es difícil” que suba “viendo la tendencia general” y teniendo en cuenta que parte de un procurador. Eso sí, desde el PP nacional precisaron que el hecho de que Vox sea ahora el potencial socio en vez de Cs no es “nada nuevo en el panorama”, y supone que ocurra “lo mismo que en Madrid”.
En todo caso, el PP de Castilla y León concluyó que sale a lograr gobernar en solitario y que aspira a lograr incluso mayoría absoluta, sin olvidar que hoy en día están “carísimas”.
Fue el pasado lunes, 20 de diciembre, cuando el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, confirmó ese adelanto electoral con el que muchos llevaban especulando semanas e incluso meses. Justificó la decisión de llamar a los ciudadanos a las urnas el 13 de febrero subrayando que la situación ya era “insostenible” por la “traición” de Ciudadanos y “el riesgo cierto” de moción.
Génova dejó claro desde el inicio que respaldaría a Mañueco si se decidía por el adelanto electoral y así lo manifestó el propio Casado poco después del anuncio al defender que el presidente de Castilla y León estaba actuando con "plena" responsabilidad y al augurar un "excelente" resultado en esta comunidad para gobernar “sin chantajes” de socios como Cs. “Todo el partido a partir de ahora se va a volcar en Castilla y León”, pues esa es “nuestra prioridad para los próximos meses”, enfatizó el líder del PP.
El deseo ahora es repetir el hito de Ayuso en Madrid en las elecciones del 4 de mayo de 2021, pues el objetivo de la dirección nacional del PP es que se vaya viendo cómo se está “consolidado" el cambio de ciclo a nivel territorial para ir desgastando al líder socialista, Pedro Sánchez, y afianzando la alternativa para pegar el salto a La Moncloa en cuanto se convoquen comicios generales.
“Tenemos que trabajar todos para lograr una mayoría muy amplia en Castilla y León”, señalaron desde Génova a Servimedia, incidiendo en el mensaje de que todo el PP debe ser una "piña” para que Mañueco obtenga una gran mayoría en esa comunidad que también redunde en beneficio del proyecto nacional de Casado.
En las filas populares esperan que en este caso se difume la polémica con Ayuso en Madrid para que el PP se apunte otro tanto a nivel autonómico. En este momento, la convocatoria anticipada de elecciones en Castilla y León es “lo importante” y “lo demás, secundario”, según indicaron fuentes de la dirección nacional.
En todo caso, las mencionadas fuentes de la dirección del PP recalcaron que la situación en Castilla y León no tendría necesariamente que afectar al Congreso del PP de Madrid, foco de la polémica entre Ayuso y Génova, porque las elecciones son en febrero. Pero “la prioridad ahora” son los comicios del 13 de febrero y “todo el partido se va a volcar en ello”, insistieron.



