La sala de exposiciones de La Alhóndiga de Zamora acoge desde este jueves, 27 de agosto, la exposición fotográfica ‘Aleatorio’, una muestra que reúne los trabajos realizados por los alumnos participantes en el segundo taller de Iniciación a la Fotografía puesto en marcha por la Concejalía de Juventud dentro de la programación del Verano Joven.
La exposición permanecerá abierta al público hasta el próximo 18 de septiembre, ofreciendo la posibilidad de conocer la particular mirada de los jóvenes participantes sobre distintos rincones de Zamora y de la provincia.
La concejala de Juventud, Sara de la Higuera, ha explicado que esta exposición sirve también para poner el broche final al Verano Joven, una programación que comenzó en junio con la muestra ‘Tinta y Origen’, de Sandra Hernández.
De la Higuera ha destacado especialmente el trabajo realizado por Jesús Gaspar, responsable del taller, y su capacidad para acercar la fotografía a los jóvenes y animarles a conocer tanto la ciudad como distintos puntos de la provincia.
La concejala ha señalado que la muestra supone una oportunidad para que los participantes puedan mostrar su propia mirada sobre la ciudad, convirtiendo La Alhóndiga en un espacio de encuentro cultural y dando visibilidad al trabajo desarrollado durante el taller.
Asimismo, ha animado a los jóvenes a continuar vinculados a este tipo de iniciativas y ha destacado que, a través de estos talleres, podrían surgir futuros fotógrafos.
El responsable del taller, Jesús Gaspar, ha explicado que la exposición final reúne fotografías realizadas a partir de diferentes temáticas, de ahí el título de ‘Aleatorio’. La propuesta no se centra en un único tema, sino que busca que cada alumno encuentre en cada imagen un significado diferente.
Una de las condiciones del trabajo era que las fotografías estuvieran realizadas en Zamora o en distintos puntos de la provincia. Los participantes han podido desplazarse a lugares como Salto de Castro, además de otros espacios abandonados y enclaves de la provincia, entre ellos la antigua estación de tren.
Gaspar ha señalado que precisamente esa diversidad de lugares y de miradas es la que permite reunir en la exposición fotografías muy diferentes entre sí, ya que cada participante ha interpretado los espacios desde su propia perspectiva.
En este segundo taller han participado entre 13 y 14 alumnos, con edades comprendidas entre los 16 y los 25 años. Para realizar las fotografías han utilizado tanto cámaras fotográficas básicas como teléfonos móviles, trabajando diferentes parámetros, ángulos y puntos de vista.
El taller ha combinado algunos contenidos teóricos con numerosas sesiones prácticas. Gaspar ha explicado que ha tratado de dar prioridad a la práctica porque considera que "con la práctica se aprende más que con teoría".
Los alumnos han aprendido desde los parámetros básicos de una cámara hasta diferentes posibilidades relacionadas con los ángulos y puntos de vista del fotógrafo. Algunos de los participantes ya tenían conocimientos previos y afición por la fotografía, mientras que otros se acercaron a esta disciplina prácticamente desde cero.
Uno de los principales mensajes trasladados durante el curso ha sido que "la foto no la hace la cámara, la hace el fotógrafo". De esta manera, Gaspar ha tratado de fomentar la imaginación y la creatividad de los alumnos por encima del equipo utilizado.
En este sentido, el taller ha buscado que los jóvenes comprendan que disponer de una cámara de alta gama no garantiza por sí mismo una buena fotografía, sino que la creatividad, la mirada y la capacidad del fotógrafo son elementos fundamentales para conseguir una imagen.
Con esta exposición, los participantes ponen el resultado de ese aprendizaje a disposición del público en La Alhóndiga, cerrando así el segundo taller de Iniciación a la Fotografía incluido en el programa Verano Joven.



