La Semana Santa de Zamora ya tiene nuevo Barandales de Honor. Félix Gómez Rodríguez ha sido elegido por unanimidad por la Junta Pro Semana Santa para recibir uno de los reconocimientos más significativos del mundo semanasantero zamorano, en homenaje a toda una vida de dedicación, compromiso y trabajo por mantener viva una de las tradiciones más arraigadas de la ciudad.
Su nombre está estrechamente ligado a la historia reciente de la Pasión zamorana y, especialmente, a la Hermandad Penitencial del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, de la que es Abad y a cuya fundación estuvo vinculado desde sus orígenes. En 1974 formó parte del grupo de jóvenes que impulsó una nueva procesión para la noche del Lunes Santo, una iniciativa que acabaría consolidando una de las estampas más reconocibles de la Semana Santa de Zamora.
Desde entonces, su trayectoria ha estado ligada a una hermandad que ha hecho del silencio, la austeridad y el recogimiento sus principales señas de identidad. Una forma de entender la Pasión que ha contribuido a construir una de las procesiones de mayor personalidad de la Semana Santa zamorana.
Entre las aportaciones de Félix Gómez destaca también el impulso al encargo al compositor Miguel Manzano del “Jerusalem, Jerusalem”, una pieza que con el paso de los años se ha convertido en uno de los grandes emblemas musicales y sentimentales de la Semana Santa de Zamora.
Una herencia familiar semanasantera
Su vinculación con la Pasión viene de mucho antes de su propia trayectoria. Félix Gómez es nieto de Ricardo Gómez Sandoval, conocido como “Pintas”, una de las figuras fundamentales de la Semana Santa zamorana durante las décadas de los cincuenta, sesenta y setenta, junto a Marcelino Pertejo y Dionisio Alba.
La tradición continuó también a través de su padre, Félix, que igualmente estuvo vinculado a la devoción por la Virgen de la Soledad. Una imagen que hoy tiene a Gómez como jefe de paso, siguiendo así una herencia familiar que ha pasado de generación en generación y que conecta tres etapas distintas de la Semana Santa de Zamora.
Su compromiso se extiende a otras hermandades. Es también jefe de paso del Cristo del Amparo, titular de la Hermandad Penitencial de las Capas Pardas, y formó parte de la Junta de Gobierno durante los mandatos de Eduardo Pedrero.
El nombramiento como Barandales de Honor reconoce así una trayectoria que trasciende su responsabilidad al frente de la Buena Muerte. Es el reconocimiento a décadas de dedicación a las cofradías, a la conservación de sus tradiciones y a una forma de vivir la Semana Santa que ha heredado de su familia y contribuido a transmitir a las siguientes generaciones.
La elección por unanimidad de la Junta Pro Semana Santa pone nombre a una trayectoria de entrega a la Pasión zamorana y a una vida vinculada a las calles, las hermandades y los sonidos que cada año construyen la Semana Santa de la ciudad.



