El salón de actos de La Alhóndiga se llenó hasta la bandera este jueves para recordar a José Ángel Rivera de las Heras, quien fuera capellán de la Cofradía de Jesús del Vía Crucis y una figura muy querida en Zamora, fallecida el pasado 25 de febrero. Bajo el título «Pasión por Jesús, el Arte y la Cofradía», el encuentro reunió a personas vinculadas a su trayectoria para rendir tributo a su legado y a su estrecha relación con la hermandad.
El homenaje, organizado por la propia cofradía, se articuló en torno a una mesa redonda con la participación de Bernardo Medina Garduño, sacerdote diocesano y director del Taller Diocesano para el Patrimonio Mueble; Francisco Somoza, arquitecto, y Luis Felipe Delgado de Castro, hermano del Vía Crucis y amigo personal de Rivera de las Heras.
La convocatoria congregó a numerosos asistentes en un acto que permitió evocar la huella que dejó Rivera de las Heras, tanto por su dedicación a la cofradía como por su conocimiento del patrimonio artístico y religioso de Zamora.
Su trabajo de investigación contribuyó también a profundizar en la historia de Jesús del Vía Crucis y en los orígenes de una hermandad estrechamente ligada a la tradición de la Semana Santa zamorana.
La cita sirvió para reconocer una trayectoria marcada por la pasión por el arte sacro, el estudio de la historia y el compromiso con las cofradías, además de mantener vivo el recuerdo de una persona cuya ausencia sigue presente entre quienes compartieron con él su labor y su devoción.



