Todo comenzó en dos bares de Zamora. En el Central, en la calle Balborraz, y después en el Capitol, en la calle San Andrés, un grupo de aficionados encabezados por Germán Díez Costa empezó a dar forma a un proyecto que pretendía devolver a la ciudad un equipo de fútbol representativo tras la desaparición del Atlético Zamora (1944-1964).
Este viernes, 23 de octubre, se cumplen 58 años de la fecha de fundación del Zamora CF, una entidad que ha convertido sus colores rojiblancos en una de las señas de identidad del deporte zamorano. La fecha figura como la de su nacimiento, aunque el acta número uno está fechada el 7 de noviembre de 1968 y la constitución definitiva del club se formalizó el 2 de agosto de 1969.
La elección del nombre no fue casual. Los promotores descartaron recuperar el de Atlético Zamora debido a las deudas que todavía arrastraba la antigua entidad. Se mantuvieron los colores rojiblancos, aunque las primeras camisetas fueron azulgranas, y Germán Díez Costa asumió la presidencia de la primera directiva.
El primer partido llegó el 10 de noviembre de 1968, en un abarrotado estadio Ramiro Ledesma, frente a la Agrupación de Veteranos del Real Valladolid. El Zamora CF se impuso por 3-0, con dos tantos de Dominguín y otro de José, en un encuentro que dejó 36.000 pesetas de recaudación.
El primer ascenso y el salto a Segunda B
El camino hacia las categorías nacionales no fue inmediato. Tras varios intentos, el Zamora CF logró el ascenso a Tercera División el 11 de abril de 1971, después de imponerse por 0-2 a la SD Hullera en el campo de Santa Lucía. El equipo regresaba así al fútbol nacional después de una década sin presencia en estas categorías.
La trayectoria de aquellos años estuvo marcada por los ascensos y descensos. En la temporada 1974-1975, los rojiblancos recuperaron la Tercera División y, tres años después, alcanzaron uno de los primeros grandes hitos de su historia. El 7 de mayo de 1978, el conjunto dirigido por Miguel Ángel Montes venció al Albacete Balompié por 2-0 en un Ramiro Ledesma abarrotado y consiguió el ascenso a Segunda División B.
La nueva categoría no estuvo exenta de dificultades. En la temporada 1981-1982, el equipo rozó el ascenso a Segunda División, pero los problemas económicos terminaron con el descenso administrativo a Tercera por impagos. Un año después, el Zamora volvió a subir a Segunda B tras superar las eliminatorias frente a Las Palmas Atlético y el CD Constancia de Inca.
Durante los años siguientes se sucedieron las dificultades deportivas y financieras, con varios intentos frustrados de regresar a la categoría de bronce. El club llegó a estar al borde de la desaparición por las deudas acumuladas, hasta que Antonio de Ávila Comín asumió la presidencia en 1994-1995 para evitar que desapareciera el fútbol de la ciudad.
El ansiado regreso a Segunda B llegó finalmente en la temporada 1996-1997. Un gol de Dámaso ante el Santa Ana, en Madrid, certificó el ascenso y puso fin a once años de permanencia en Tercera División.
La noche del Barcelona y el sueño de Segunda
La Copa del Rey dejó una de las páginas más recordadas de la historia rojiblanca en la temporada 2005-2006. El Zamora eliminó a la Real Sociedad y al Eibar en las tandas de penaltis y se ganó el derecho a enfrentarse al FC Barcelona, entonces vigente campeón de Liga y de la Liga de Campeones.
El 3 de enero de 2006, el Ruta de la Plata registró una de las mayores entradas de su historia, con alrededor de 11.000 espectadores. Xaco adelantó al Zamora a los cinco minutos, desatando la euforia en las gradas, aunque el Barcelona terminó imponiéndose por 1-3. En la vuelta, disputada en el Camp Nou, los azulgranas vencieron por 6-0.
Dos temporadas después, el equipo volvió a quedarse cerca de un hito histórico. En la campaña 2007-2008, el Zamora alcanzó la final de la promoción de ascenso a Segunda División, pero el Rayo Vallecano acabó frustrando el objetivo. Tras empatar en Vallecas, los rojiblancos se quedaron a un gol de lograr el ascenso.
De Didia Liedo a la llegada de Aldama
En 2017, Didia Liedo se convirtió en la primera mujer en presidir el Zamora CF. Su candidatura, 'Sentir al Zamora Otra Vez', planteó como prioridad recuperar la masa social y la ilusión de los aficionados en una etapa en la que el club necesitaba reconstruir su base social y económica.
La siguiente etapa estuvo marcada por la entrada de nuevos inversores y la llegada de Víctor de Aldama y Alfredo Ruiz Plaza, vinculados al Grupo Vivir. En septiembre de 2020, el Zamora CF culminó su transformación en sociedad anónima deportiva y ambos empresarios pasaron a controlar la entidad.
En el terreno deportivo, el proyecto encontró su mejor momento con David Movilla en el banquillo. El equipo ascendió a Segunda División B en julio de 2020, tras imponerse por 2-1 a la Gimnástica Segoviana, y alcanzó después la nueva Primera Federación. Sin embargo, la temporada 2021-2022 terminó con el descenso a Segunda Federación, en una etapa de inestabilidad deportiva y cambios en el banquillo.
La familia Páez y el regreso a Primera Federación
En junio de 2024, el Grupo Páez adquirió la propiedad mayoritaria del club a Víctor de Aldama y Alfredo Ruiz Plaza. La operación se cerró en un momento delicado, con deudas pendientes con los jugadores, y permitió garantizar la continuidad de la entidad en Primera Federación.
El cambio de propiedad coincidió con otro éxito deportivo. El Zamora CF, dirigido por David Movilla, superó al San Sebastián de los Reyes en la promoción de ascenso y regresó a Primera Federación en junio de 2024, después de dos temporadas en Segunda Federación.
Desde entonces, el club ha continuado su recorrido en la categoría de bronce del fútbol español, con el objetivo de consolidar el proyecto deportivo y recuperar la ambición de otras épocas.
Cincuenta y ocho años después de aquellas reuniones en los bares del casco histórico, la historia del Zamora CF sigue marcada por la capacidad de levantarse tras los momentos más difíciles. Desde el primer 3-0 ante los veteranos del Valladolid hasta las noches de Copa frente al Barcelona y los ascensos que han devuelto la ilusión a la afición, el equipo rojiblanco continúa siendo parte de la memoria deportiva de la ciudad.



