Pasada la euforia generada por la victoria obtenida en el Carlos Tartiere, el Zamora trabaja ya con el foco puesto en el duelo que le enfrentará, el próximo domingo, al Sporting de Gijón B: "El poso de la victoria dura poco, sólo las horas posteriores al partido. Ya en la primera sesión, que hablas del siguiente rival, se dejan atrás los efectos. No hay mucho tiempo para hablar de los triunfos", asegura Roberto Aguirre.
El entrenador rojiblanco prepara con mimo el choque ante otro rival asturiano con el objetivo de darle otra alegría a una grada que sólo ha visto ganar al Zamora en dos ocasiones esta temporada: "Aquí nos está costando más, pero somos los mismos en casa y fuera y jugamos a lo mismo. La lectura se hace en base a los resultados, pero hay que ver el nivel de dificultad que te ponen los rivales", advierte el técnico.
Aguirre tendrá que lidiar este domingo con un problema que empieza a hacer mella en todos los equipos: el tema de las sanciones. La semana pasada fue Kurbus quien se vio obligado a descansar por acumulación de amonestaciones; en esta ocasión, será Coque el que causará baja ante el Sporting B por este motivo: "Aarón es una opción para sustituirle, pero manejamos otras variantes, como Prada o Branco, que pueden actuar ahí, o incluso Gavilán tirado a la banda"`, analiza el entrenador del Zamora al ser cuestionado sobre quién será el escogido para suplir al interior charro.
En cuanto al rival del domingo, Aguirre ha hablado bien de un filial "con gente muy joven, que se asocia bien y tiene chispa". Según el entrenador rojiblanco, el cuadro de Mareo "es un equipo con muy bien ataque, que está compitiendo bien". Los asturianos llegan con alguna baja sensible, pero el técnico del Zamora afirma que "tienen jugadores para alternar, incluso algunos que vienen del juvenil".




