El Amigos del Duero conseguía en la matinal de este domingo una victoria importantísima ante un Miguelturreño que ocupa posiciones de descenso a categoría regional. Es por ello que los tres puntos conseguidos por las chicas de Raúl Campano son claves para alejarse casi definitivamente de las plazas de descenso. El resultado final fue de 4-2 para la entidad amarilla, pero lo cierto es que las jugadoras zamoranas tuvieron ocasiones de sobra como para haber logrado una goleada importante.
Raúl Campano formó de inicio con Marta, Cristel, Cristina, Marta Román, Cepeda, Patri, Zizu, Ana, Garzon, Saritilla y Nere. Tras los primeros minutos de tanteo y de adaptación a un terreno de juego que estaba completamente blanco, el Amigos del Duero se hizo dueño del partido. Los balones a las bandas y a la espalda de la defensa del Miguelturreño eran el recurso principal de un equipo zamorano que en cada jugada de ataque generaba sensación de peligro. Así, antes de la media hora de juego, Zizu adelantaba a su equipo con un buen disparo desde la frontal que se coló casi por la escuadra. Ese tanto dio paso a los mejores minutos de las locales, que tuvieron hasta cinco ocasiones claras para haber ampliado el marcador. Pero la segunda diana no subió al marcador y con esa ventaja exigua se llegaba al descanso.
En la reanudación, el Amigos del Duero salió con la intención de matar el partido, y a los dos minutos, Nerea ya había puesto el segundo tanto con un bonito disparo cruzado. Sin espacio para la reacción, en los siguientes diez minutos, Saritilla y de nuevo Nerea ponían el 4-0 cuando no se había consumido la primera hora de encuentro. Ese marcador relajó a las zamoranas que, a sabiendas de la superioridad plasmada sobre el césped, se dedicaron a administrar la ventaja y a jugar con el tiempo. Esta circunstancia la aprovechó el Miguelturreño en los últimos quince minutos para anotar dos dianas y maquillar el resultado final para poner el 4-2 definitivo.
Con esta victoria, el Amigos del Duero rompe la sequía que le había llevado a perder los últimos cuatro encuentros de forma consecutiva.




