El Balonmano Zamora Enamora empezaba este sábado su lucha por la salvación con la visita del Handbol Sant Quirze, rival que empezaba esta nueva fase por delante en la tabla.
El tiempo de descanso permitía a Iván López recuperar a su jugador diferencial, Nico Bono. Pieza que dejó claro desde el primer momento que el equipo necesita su presencia en ataque, atacando instintivamente la defensa rival y poniendo el 2-1 a los dos minutos de juego. El arreón pistacho no cesó y a los casi nueve minutos de juego el entrenador catalán tuvo que usar un tiempo muerto para hacer ajustes, ya que el 8-5 del marcador amenazaba con romper del todo el encuentro.
Los de casa siguieron apretando y el propio Bono levantó a la grada con el 9-6. El argentino batió a Guiteras con un efecto de muñeca mientras caía sobre el parqué, arrancando aplausos y calmando las reclamaciones de una posible falta. Pero fue Jaime quien terminó de encender al público con el 13-9. Todo ello con un fondo lleno de canteranos alentando a los mayores.
La distancia en el marcador se mantuvo con el paso de los minutos, llegando zamoranos y barceloneses con un 15-12 a los tres minutos finales del primer tiempo.
Mendieta tocó con la llena de los dedos el lanzamiento que acabó siendo el 15-13, mientras que en la otra área el portero visitante frenaba dos disparos para dar vida a su equipo e irse al descanso con ese marcador.
El segundo tiempo arrancó con un cambio de imagen considerable. Mendieta sacó una buena parada nada más empezar y Marc García erró un lanzamiento de siete metros, pero Sant Quirze pudo sobreponerse y a los cinco minutos había empatado a quince. Los problemas siguieron con un lanzamiento bombeado al larguero por parte de Cubillas y el posterior 15-16, haciendo que Iván López recurriese al tiempo muerto con seis minutos transcurridos.
Tuvo que ser Jaime desde la esquina, tras pase de Bono, quien volviese a igualar la contienda en la primera jugada. Lautaro apareció de nuevo con una mano en el momento exacto, permitiendo al BM Zamora tomar aire.
Con uno menos por la exclusión de Augusto, los de casa siguieron adelante y Nico Bono desde los siete metros firmó el 18-17. Respuesta positiva del equipo a la que siguió una nueva parada de Mendieta, en esta ocasión también a un siete metros.
Pero Sant Quirze no se rindió y volvió a ponerse por delante. Igualdad máxima en un pabellón que vivó buenos minutos de balonmano. Horcajada dio la tranquilidad necesaria con el 22-20 con el que los dos equipos llegaron al minuto veinte.
Los errores en el tiro comenzaron a pasar factura al BM Zamora en el tramo final. Sant Quirze fue capaz de apretar el marcador, aunque Nico y Jaime aparecieron otra vez y lo hicieron junto a un palo a favor y un gol picado de Magariño. Sucesión de acciones que culminaron en el 25-22 cuando el reloj marcaba 25:47.
Los visitantes salieron de nuevo a flote cuando todo parecía decidido, anotando dos goles en minuto y medio. Y cuando todo parecía dispuesto para que el conjunto catalán igualase el marcador, Mendieta sacó un pie brillante para detener lo que iba a ser el empate.
Los nervios afloraron cuando a falta de diez segundos el colegiado expulsó a Nico Bono, pero Jaime anotó su quinto gol a escasos segundos del final para certificar el 26-24 final. Triunfo que coloca al BM Zamora en las mejores condiciones posibles en la aventura por la permanencia.



