El Balonmano Zamora sigue adelante en su preparación de la temporada. Una preparación que, como suele ser habitual en el Balonmano Zamora desde tiempos inmemoriales, no solo está repleta de entrenamientos y partidos, sino que también contiene tiempo para la convivencia en conjunto con el objetivo de hacer piña.
Y es que ahí radica uno de los grandes secretos del ascenso meteórico del proyecto del MMT Seguros, esa buena relación existente dentro del vestuario que permite que todos los jugadores mantengan una relación cercana fuera de la cancha, y que también se traslada a la pista de juego.
Este lunes ha sido un nuevo ejemplo de esa parte lúdica que ayuda a cohesionar a la plantilla. Y es que el cuerpo técnico decidió llevar a cabo una jornada de convivencia tras una semana realmente dura de entrenamientos, con tres partidos amistosos incluidos: el debut en Zamora y el doble enfrentamiento en el Torneo Ciudad de Santander. Una jornada lúdica que ha tenido lugar en el embalse de Ricobayo. Los jugadores no solo han compartido actividades, baños y minutos en la arena, sino que también han compartido una suculenta comida a base de patatas con carne para reponer fuerzas.
Unas fuerzas que harán falta de cara a una nueva semana exigente de preparación. Y es que el cuerpo técnico tiene pensadas cuatro sesiones de entrenamiento además de dos partidos amistosos que culminarán el viernes con el Memorial Manuel Camba. Tras eso, descanso y afrontar la semana previa al inicio del campeonato que se producirá en el primer fin de semana de septiembre.



