El BM Zamora afrontaba en el Quijote ''el partido más importante de la temporada'', tal y como se refirieron plantilla y entrenador en la previa del encuentro, en busca de una victoria que marcará la diferencia entre los equipos que van a luchar por la permanencia y los que quedan descolgados.
Pese a ello, el conjunto pistacho salió dormido al parqué y hasta seis minutos tardaría en anotar su primer tanto, cuando ya perdía de tres goles para la desesperación de Fran González.
Una primera parte en la que a los zamoranos les costaba mucho penetrar y en la que sus acciones de gol nacían fundamentalmente de contraataques mientras que el rival estaba muy acertado en la definición.
Tardó el BM Zamora pero hizo acto de presencia para igualar el choque a seis aunque a partir de ahí y durante todo el partido encontraría en Javi Teijón un muro difícil de franquear. El meta local cuajó un gran partido y realizo paradas de todo tipo para desesperación de los jugadores visitantes que mantuvieron una distancia de tres goles gran parte de la primera mitad hasta la habitual desconexión que propició que la renta al descanso fuera ya de cinco goles, 17-12.
Tras el paso por vestuarios, los de Fran González supieron cambiar el rumbo del encuentro y poco a poco fueron recortando distancias gracias a una mejor defensa que en la primera mitad y a un soberbio Anderson, que cuajó una gran segunda parte en ataque.
A falta de ocho para el final, Jaime González ponía el 24-24 en el marcador y fue Guille el que unos minutos después ponía por vez primera a BM Zamora arriba en el marcador.
A falta de tres minutos para el final apareció Victor Doval para evitar que nuevamente Alarcos empatara y Elola volvió a anotar para los pistacho, acercando una victoria que los zamoranos empezaban a vislumbrar pero que en dos minutos locos se dejó escapar.
Alarcos empataba a 28 a poco menos de un minuto para el final y tras el tiempo muerto de Fran González, Anderson ponía el que parecía ser el tanto definitivo. Sin embargo, a escasos segundos del final Alarcos empataba y el partido moría con la sensación de haber nadado demasiado para un premio quizá algo escaso.



