Se acabó la espera. El Caja Rural CB Zamora abre este sábado (18:30, Palacio de los Deportes Vista Alegre) la Primera FEB 2026/27 en la pista del Cajasol Coto Córdoba, primera parada de un calendario de 34 jornadas. El equipo llega al estreno tras una pretemporada marcada por las lesiones, con la plantilla todavía incompleta y con un objetivo claro: empezar con buenas sensaciones.
El estreno no será sencillo, y en el vestuario nadie lo disfraza. "Sería una falta de respeto pensar que Córdoba, por ser un recién ascendido, va a ser un rival fácil", avisa Saulo Hernández, que además conoce bien el banquillo rival: Gonzalo Rodríguez, muchos años ayudante de Moncho Fernández en la ACB, le gustó mucho al frente del Obradoiro hace dos temporadas y el pasado curso firmó el ascenso con el conjunto cordobés.
Y la plantilla, insiste, tampoco es la de un novato al uso: "Ha fichado al pívot titular del Palencia del año pasado, Mladen Armus, y a uno de los máximos anotadores de la categoría de hace dos años, Jalen Cone. No es el equipo que un aficionado medio espera encontrar en un recién ascendido".
En lo deportivo, el equipo zamorano afronta el partido con el parte médico aún cargado: Jacob Round (edema óseo en la rodilla), Asier González y Biram Faye (isquiotibial) siguen lesionados y pendientes de evolución.
La puesta a punto, reconoce el propio Saulo, "está costando todavía en presente": dos fichas siguen abiertas, Round y Asier no han podido debutar —cuatro jugadores, en total, con los que no ha contado en un solo entrenamiento—, Isaiah Rivera e Isma Tamba se incorporaron a mitad de la preparación y Oskar Palmquist y David Kristensen se marcharon con sus selecciones. Aun así, el técnico se queda con lo bueno: jugadores en principio llamados a un rol menor que están dando un paso adelante y una cantera con un protagonismo inesperado en entrenamientos y partidos: «Han respondido fenomenalmente».
Su diagnóstico no tiene contradicción, aunque lo parezca: "No estamos como nos gustaría estar, pero estamos muy bien como estamos. El equipo compite muy bien, entrena fantásticamente y todos los jugadores tienen un deseo por luchar, por ganar, por esforzarse al máximo. A un entrenador, después de muchos años, eso es lo que más confianza le da de cara a este primer partido y a lo que venga de liga".
Pese a las ausencias, Saulo se declara contento con el físico en posiciones interiores —Isma Tamba, David Kristensen, Jesús Carralero, Bryce Báez y lo que puede aportar Oskar por dentro, "jugadores móviles, súper combativos"— y señala la que considera la gran clave del sábado: "El rebote, tanto ofensivo como defensivo. Eso nos va a marcar en buena medida las opciones que tengamos de llevarnos la victoria". El objetivo no admite matices: "Empezar con una victoria fuera de casa sería fantástico, y es lo que vamos a intentar".
El propio Blackshear, que ya ha visto a cuatro rivales de la categoría durante la pretemporada, avisa de lo que viene: equipos muy bien entrenados, de ritmo alto y con buenos jugadores en todas las plantillas. "Es una buena liga", resume el alero, que se ha adaptado rápido a su nueva casa: "Me encanta Zamora. Es una ciudad preciosa donde todo el mundo se conoce".



