Con confianza y ganas de conseguirlo todo llegaba el Caja Rural Club Baloncesto Zamora esta tarde al Ángel Nieto en el último de los tres partidos que han compuesto la Copa Castilla y León 2026. El pabellón acogía el encuentro entre los locales y el Tizona Burgos, que caía ayer por 92 a 96 en un enfrentamiento muy igualado ante el Palencia —que, a su vez, perdió el jueves frente al conjunto zamorano—. Además de esa moral reforzada tras la victoria en el primer partido, los de Saulo Hernández pisaban la cancha con un objetivo: conseguir el triunfo para recibir al San Pablo Burgos el próximo sábado. Encuentro en casa frente a un equipo ACB, hecho histórico e importante para que el club comience con fuerza la temporada.
Pero si el primer partido del CB Zamora estuvo marcado por su superioridad durante prácticamente todo el encuentro, este comienzo dejaba claro que la igualdad podría ser máxima. Fueron especialmente destacables las actuaciones de Neskovic y Palmquist, y es que gracias a sus aciertos en los tiros libres permitieron mantener la ventaja en el marcador durante buena parte del primer tiempo, anotando seis tantos cada uno. Sin embargo, la velocidad y potencia de la plantilla burgalesa se dejó notar en los últimos minutos, terminando el parcial en un apretado 23-24.
Esta tónica se hizo más notable en los primeros compases del segundo cuarto. La capacidad para los rebotes y la efectividad en los lanzamientos del Tizona Burgos provocó que se desmarcaran con más de diez puntos de ventaja. Por el contrario, al CB Zamora, a pesar de no bajar el ritmo, le faltó la puntería del jueves y la atención a los rebotes del contrario. Oskar Palmquist siguió marcando el pulso para los locales, logrando ser el mayor anotador hasta el descanso con 15 puntos. Pero no fue suficiente. El ecuador llegó con una distancia notable para los burgaleses tras diez minutos brillantes en los que acumularon 37 puntos, y el marcador paró en 45-61.
Los zamoranos regresaron de vestuarios ofreciendo un mayor control del juego, indispensable para darle la vuelta al marcador. Un trabajo coral notable el de los jugadores del CB Zamora, que recuperaron sensaciones tras el doloroso segundo parcial. Jesús Carraledo y Blackshear fueron en esta parte las figuras clave para la remontada que intentaban los de Saulo. Con algún altibajo, los locales dominaron este tercer tiempo y consiguieron recortar distancias (25-19) para llegar al último cuarto a diez puntos del rival.




