Dos semanas después de la primera victoria, el Caja Rural CB Zamora vuelve al Ángel Nieto. Lo hace tras caer con la cabeza alta en Oviedo (81-77) y con un rival que Saulo Hernández conoce de sobra: el Bueno Arenas Albacete Basket, el equipo al que el Zamora apartó en la final del ascenso de 2024 y que, dos años después y con el mismo entrenador, ha vuelto a subir. «No es el típico recién ascendido que entra a la liga con miedo», avisa Jesús Carralero. «Es un equipo que juega con el cuchillo entre los dientes, cada posesión como si fuera la última».
Saulo no necesita presentar al Albacete: «Fue el equipo contra el que conseguimos ascender hace unos años. Ya tuvieron un paso por Primera FEB y muy poco después han sido capaces de volver a subir, siempre con el mismo entrenador, David Varela, que pone en sus equipos un sello muy característico». Ese sello es la competitividad —«tienes que saber que van a dar el cien por cien seguro, con lo cual tú, como mínimo, tienes que dar ese cien por cien para poder competir»— y un ritmo altísimo.
«Son uno de los equipos que más posesiones juegan por partido. Tienen un ritmo extraordinario en contraataques y en los primeros segundos, y un base que ahora mismo es el máximo asistente de la liga, Silvano Merlo, con más de ocho por partido». El balance habla por ellos: victorias en Tizona, ante Córdoba —«que nos sacó de la pista el primer día»— y el sábado pasado ante el Cantabria, invicto hasta entonces, con 11 asistencias de Merlo. «Ahora mismo son un equipo de playoff».
«Probablemente es la primera semana casi en un mes que hemos podido tener nuestra estructura regular de entrenamientos y horarios», cuenta Carralero. Saulo lo confirma: por primera vez, Ty Roberts y Álex Jordá han estado con el grupo desde el lunes, «consolidando los hábitos que ya estaban y enseñándoselos a los nuevos». El efecto se vio en Oviedo: «No es casualidad que los pívots recibieran más veces. Al tener más opciones exteriores, el rival se tiene que abrir y defender más flancos. Somos un equipo un puntito más equilibrado, con más recursos de cara al aro».





