El polideportivo José Antonio Gasca será testigo este sábado, a partir de las 18.00 horas, de un duelo entre iguales. El CD Zamarat y el UPV, séptimo y octavo clasificado de la Liga Femenina, miden sus fuerzas con el objetivo, en ambos casos, de desnivelar a su favor el empate que actualmente mantienen, con cinco triunfos y seis derrotas, después de la disputa de las once primeras jornadas del campeonato.
El conjunto naranja ha viajado este viernes a San Sebastián con la ausencia confirmada de Van den Adel y con la duda de Marina Delgado. La mallorquina acumula desgracias en sus rodillas y, en esta ocasión, sufre molestias en la que, en un principio, estaba sana. Esta circunstancia convierte su participación en una incógnita hasta última hora y obliga a Juan de Mena a estudiar posibles alternativas para paliar una hipotética ausencia de dos de sus tres bases.
Por lo demás, el equipo zamorano afronta el choque con una cierta tranquilidad. El triunfo ante el Mann Filter elevó la distancia sobre el descenso hasta las tres victorias y confirmó la capacidad competitiva del bloque cuando se mide a rivales de la zona media o media-baja. El lunar del duelo ante las mañas fue el desacierto en el lanzamiento exterior, un apartado en el que las naranjas tendrán que mejorar, en palabras de su entrenador, si quieren alcanzar la sexta ante UPV.
En cuanto al rival, las jugadoras del CD Zamarat deberán estar especialmente pendientes de la pívot senegalesa Oumoul Sarr, una vieja conocida de la afición naranja, ya que ha pasado por Bembibre y por Girona y es una 'clásica' dentro del roster del conjunto vasco. Tras su maternidad, la africana ha regresado con un nivel portentoso y es una de las claves de la reacción que ha llevado a las de Muguruza de la zona de descenso a la parte templada en un abrir y cerrar de ojos.
Junto a ella, Arancha Novo deberá asumir los galones en el apartado anotador ante la ausencia de su compañera habitual en el liderazgo del juego donostiarra, Miriam Forasté. La joven jugadora de UPV sufre una fractura en la nariz y no podrá jugar. Aún así, el bloque vasco constituye un serio peligro y una amenaza importante para un Zamarat que quiere defender la séptima posición en su última salida del 2014.




