El cabreo, la incomprensión, el mal trago de la derrota, el análisis de los daños y el propósito de enmienda constituyen un proceso que, en deporte, dura lo que tarda la competición en ofrecer la redención a quien sufre un tropiezo. Para el MMT Seguros, la oportunidad de recuperarse del batacazo sufrido ante el Cajasur Córdoba llega este domingo (13.00 horas) en la pista del Balonmano Carabanchel.
Los propios componentes de la plantilla pistacho reconocen que la semana ha sido dura. Se percibe en las palabras de García Valiente o de Jortos, que analizaron el choque del fin de semana aún rumiando la derrota del sábado anterior, un golpe que ha alejado a los zamoranos de la pelea por la primera plaza, pero que, como todos coinciden en señalar, ha de ser un acicate para que el equipo alcance por fin la velocidad de crucero de cara a lo que queda de temporada.
Para tomar la buena senda, los hombres de García Valiente deberán tumbar por el camino a un rival de esos que no es bueno encontrarse cuando uno llega tocado. El BMC es un equipo capaz de lo mejor y de lo peor, un enemigo joven, con talento y que tan pronto se queda a un paso de puntuar en el Ángel Nieto y derrota a Teucro como se deja sorprender y cae por seis goles ante el Grupo Covadonga.
A expensas de qué versión de los madrileños se encontrará sobre la pista, García Valiente ha llamado a recuperar el nivel defensivo y la alegría en primera y segunda oleada para tumbar a su rival. Es decir, aprovechar de nuevo las virtudes propias para sacar adelante dos puntos clave, tanto por lo clasificatorio como por lo moral.
En cuanto al apartado de altas y bajas, la duda de Adrián es la única que maneja Eduardo García Valiente, que sabe que no podrá contar, una semana más, con Guille, uno de los recursos habituales en ataque y en defensa para el entrenador, y por lo tanto una ausencia sensible para un grupo que viaja a la capital dispuesto a cerrar su herida.



