¿Qué sensación tiene?
Mi sensación es de orgullo por todo lo que han hecho este año. Es verdad que si te tienes que quedar con lo último pues es triste, pero yo se lo dije, que no quería ver ni una lágrima en el vestuario. Pero la mayoría acabó el partido llorando y eso dice mucho del hambre que tienen estos chicos. Contra el equipo que han jugado, en las condiciones que hemos llegado a esta parte de la temporada y decir que ellos todavía creían en esto, es un lujo tener una plantilla así. Yo se lo he dicho, les he dado las gracias por el temporadón que han hecho y les dije que yo era la persona más orgullosa que podía existir.
¿Pretende la dirección deportiva seguir con la filosofía de mantener el bloque?
Vamos a ver porque hay jugadores que tienen contrato, otros no. También tenemos que ver lo que marque la Federación porque a día de hoy no sabemos nada y eso es clave para planificar la plantilla, en cuanto a sub23 por ejemplo. Hasta que no nos den unos parámetros para seguir es complicado saber a día de hoy qué vamos a hacer con la plantilla. Porque hay muchos chicos de esta plantilla que eran sub23 y que el año que viene no lo serán. Por eso estamos a la espera de lo que nos marque la Federación.
Pero en caso de poder, ¿se intentará mantener el bloque?
Nosotros es verdad que hemos hecho un proyecto ya desde hace tres años, y hay que tener claro que la exigencia del año que viene será mayor que esta. El próximo año ya será a 38 jornadas. Nosotros cuando hicimos la plantilla el año pasado contábamos que no queríamos deshacer la plantilla porque era todo muy rápido y no queríamos tener cuatro semanas para acoplarnos. Este año será a 38 jornadas y deja un margen. Y tendremos una pretemporada larga y dura.
¿Sigue siendo el objetivo de la propiedad dar el salto a Segunda División?
Nosotros somos ambiciosos. Creo que el tema de la PRO por lo que nos había tocado al principio de liga no contábamos en ninguna porra para estar entre los tres primeros y luego menos lo de meternos en play off. Hemos saltado dos escalones de un salto. Nosotros tenemos claro que tenemos los pies en el suelo, no volvernos locos, seguir trabajando con humildad, no queremos tirar todo en un año. Esto es un proyecto y en algún momento queremos llegar al fútbol profesional. No sabemos cuándo pero esa es nuestra misión.
¿Qué opina la propiedad del club?
Ellos están también orgullosos. Ya lo estaban antes de este partido y tras él se lo han transmitido a los chicos. No puede ser menos. Cuando lo das todo y el rival es mejor no puedes hacer mucho más. El rival se ha hecho para ascender. Nosotros hemos llegado muy mermados, llevamos tres meses saliendo a baja por domingo. Cualquier plantilla, incluida el Badajoz, le quitas a ocho o diez jugadores y creo que no competirían como nosotros. Por eso estoy orgulloso de los jugadores y del cuerpo técnico.
¿Cómo será la próxima temporada?
Lo que va a pasar el próximo año es que será una liga a ciegas, porque al ser el primer año no sabemos lo que nos vamos a encontrar. A priori te vas a enfrentar a todos equipos top y eso será una exigencia bestial, domingo tras domingo. Será una liga muy bonita para nuestra afición y seguir enganchada al espíritu que se ha formado en el Zamora. Y al final nuestra afición dio una lección de cómo se siente una afición de orgullosa de su equipo y de sus jugadores.



