El vestuario del CD Zamarat vive con normalidad y como un encuentro más el duelo de este sábado ante el Bembibre, pero el entorno del club naranja tiene claro que el conjunto de Lucas Fernández tiene ante sí una oportunidad perfecta para dejar encarrillada la permanencia. Con el CREF Hola midiéndose al potente Girona, una victoria de las zamoranas podría abrir una brecha de tres triunfos con respecto al descenso a falta de seis jornadas para el final.
Sería una distancia no definitiva pero si lo suficientemente importante como para catalogarla de permanencia virtual. Pese a ello, los integrantes del equipo y el cuerpo técnico son cautos: “Entendemos que esa sea la imagen que se proyecte en el exterior, pero nosotros sabemos que esto es muy largo. En el tiempo que llevo aquí he visto muchas cosas, he vivido salvarnos en la última o penúltima jornada. Hasta que las matemáticas no dicen lo contrario, todos los equipos pelean hasta el final. Y más este año cuando hay muchos equipos que se jugarán objetivos hasta las últimas jornadas”, comentaba este viernes en la previa Lucas Fernández.
El técnico naranja podrá contar con todas sus jugadoras después de mucho tiempo, toda vez que Marina Delgado está recuperándose satisfactoriamente de sus molestias. Así, al margen de la lesionada de larga duración Felicité Mendes, Lucas Fernández tendrá alternativas para plantear un duelo de tú a tú ante un Bembibre que ocupa la posición inmediatamente superior a la del CD Zamarat.
“Es un buen equipo, con mucha experiencia, que defiende fuerte y que tiene calidad en varias jugadoras. No será fácil y además históricamente es una cancha que no se nos da bien”, recordaba el entrenador del equipo zamorano. El partido no será sencillo pero el premio es grande y las zamoranas están “en un buen momento físico y mental”, zanjaba Lucas Fernández.



