El encuentro comenzó con muy poco ritmo, algo que nunca beneficia al MMT Seguros, que se siente más cómodo en partidos dinámicos y de anotación alta. Ante las dificultades ofensivas de los locales, Guadalajara consiguió abrir brecha en el marcador, 4-7 tras 17 minutos.
Almeida le ganó la partida a Miranda en la primera parte y ayudó a que su equipo aumentara su confianza defensiva. Dos exclusiones seguidas de Guadalajara les dejaron con cuatro jugadores, pero aún así no logró igualar el MMT Seguros en una de las peores primeras partes de la temporada. En los minutos finales del primer tiempo ambos equipos intercambiaron tantos y al descanso se llegó con 10-12.
La afición comenzó apretando más en la segunda parte, consciente de la necesidad de que el equipo sintiera ese calor. Pero las sensaciones eran similares a las de los primeros 30 minutos, con dificultad para marcar en parte del campo y para frenar el ataque visitante en la otra, 11-15 tras cinco minutos.
Gol acrobático de Salinas y Juárez finalizando una gran jugada colectiva redujeron la diferencia a dos tantos y levantaron al público. Octavio en una rápida entrada marca de la casa batió a Almeida y puso el 14-15 tras un parcial de 3-0 en poco más de dos minutos.
La exclusión de Salinas facilitó que los visitantes recuperaran su ventaja de tres tantos primero y de cuatro después. Eran los momentos más complicados para el MMT Seguros Zamora en el partido. En el ecuador de la segunda parte Posado salió para un penalti y detuvo el lanzamiento de siete metros. Después un gol de Reyes supuso también la exclusión de un jugador de Guadalajara y la afición volvió a meterse en el partido para dar alas a su equipo, 17-19 a falta de 14 minutos.
Pero no era el día en ataque y eso lastró las opciones del Balonmano Zamora de volver al partido, siempre a remolque y con la sensación de que la remontada no se culminaba. A falta de diez minutos, Guadalajara logró la máxima renta, 17-22, y una parada de Almeida silenció al Ángel Nieto ante las dificultades para reducir la desventaja.
Pese a la falta de rotación, García Valiente apostó por una defensa abierta 5-1 para tratar de recuperar balones. Almeida detuvo una contra a Camino a falta de cuatro minutos y con cuatro goles de desventaja, 19-23 y el partido parecía irse definitivamente. Sin embargo, un golazo de Octavio (el más fino en ataque de los pistacho) puso a tres al equipo a falta de minuto y medio, cuando Guadalajara se quedó con uno menos por una exclusión para lo que restaba de partido. Reyes tuvo en su mano reducir el marcador a un solo gol, pero lanzó fuera y Guadalajara anotó el 22-25 definitivo.
Durante el tramo final del partido en las piernas de los jugadores del Balonmano Zamora pesaba la carga de partidos de estos días y de minutos por las bajas acumuladas y, además, el mar sabor de boca que dejó el partido en Gijón y que hoy pudo jugar una mala pasada emocional.




