El pasado sábado se realizó el Campeonato de Castilla y León de Judo en la capital vallisoletana, contando con presencia zamorana. La expedición provincial estuvo formada por representantes del Club Gokyo y del Club Judo Morales, un equipo muy joven pues de los seis integrante, cuatro eran de primer año.
Empezaron por la mañana los cadetes, con un total de cuatro deportistas pertenecientes al Club Judo Morales, de los cuales tres consiguieron subirse al pódium.
Sergio Rodrigo, cadete de primer año en -50kg, realizó unos combates durísimos y uno de sus mejores campeonatos. En semifinales cayó sorprendentemente y no pudo hacer la final, conformándose con el bronce.
Álvaro del Arco, cadete de primer año en -66kg, la categoría más numerosa y difícil, perdió en la repesca y no pudo pasar a la luchas a las medallas.
Miriam Silvares, cadete de segundo año en -48kg, ganó sus combates con un judo muy bonito y se presentó en la final para llevarse la plata.
Sara Ventosa, cadete de primer año en -63kg, al igual que su compañera, fue superando rondas hasta la gran final que estuvo a punto de llevarse, pero Sara también se tuvo que conformar con una merecidísima plata.
Por la tarde llegó el turno de los infantiles, con dos judokas de los cuales uno también se subió al pódium.
Raúl Fernández, infantil de segundo año en la categoría de -55Kg y perteneciente del club Gokyo, debutó contra el que terminaría siendo el campeón, lo que le permitiría meterse en la repesca, pero en ella se cruzó en con el que se proclamaría subcampeón y no logró meterse en los puestos de medalla.
Manuel Fraile, infantil de primer año en -60kg y perteneciente al Club Judo Morales, logró colarse en la gran final que de todos fue el que más cerca la tuvo, realizando unos combates de mucha garra y consiguió un magnifico segundo puesto.
Desde la Delegación Zamorana de Judo quieren mostrar sus más sinceras felicitaciones al equipo, dejando claro que es un combinado muy joven al que le queda mucho camino por recorrer.



