El CB Zamora comenzó el partido irreconocible, con numerosos errores y pérdidas, con pésimos porcentajes. La lesión de Fields en el primer minuto de partido hacía presagiar un encuentro aún más duro y difícil de lo ya previsto, entre dos rivales directos por la fase de ascenso. A lo errores ofensivos se unían los fallos defensivos, otorgando segundas y, a veces, hasta terceras opciones de ataque al conjunto leonés. Al descanso, el marcador reflejaba un desalentador 24 a 33.
Sin embargo, el paso por el vestuario sentó de maravilla a los jugadores del INEC Queso Zamorano que salieron a ofrecer su mejor versión en el tercer cuarto, el baloncesto dinámico, con alternativas defensivas y muy ofensivo al que han acostumbrado a las más de 300 personas que volvieron a poblarar la tribuna del Ángel Nieto. Cardito asumió la ausencia de Fields y tomó las riendas del partido, dirigiendo con acierto a sus compañeros y anotando en momentos claves.
Mediado el tercer cuarto, los de Saulo Hernández ya habían dado la vuelta al marcador, cambiando el signo del partido, con Villarejo y Yates liderando el ataque. López y Jhonson aportaron una completa rotación, en un encuentro en el que ocho jugadores locales aportaron puntos. La zona 2-3 permitió al CB Zamora cerrar su aro y completar un tremendo parcial de 27 a 10 en el tercer cuarto.
Al comienzo del último parcial la ventaja aumentó hasta el 54 a 43 y el partido parecía completamente decantado hacia el lado local. En Agustinos tan sólo Llamas mantuvo a su equipo cerca en el marcador. Sin embargo, el CB Zamora no estaba dispuesto a complicarse la vida nuevamente y tiró de instinto para sentenciar el partido con el 75 a 56 final.



