El renovado CB Zamora echaba a andar este jueves en el Ángel Nieto con su primer partido oficial y haciéndolo por todo lo alto: como anfitrión de la Copa Castilla y León y ante un rival de renombre como el Palencia Baloncesto. El conjunto de Saulo Hernández, claramente condicionado por las bajas y la falta de rodaje de una plantilla renovada prácticamente al completo, salió a la cancha con el objetivo de mantener sus señas de identidad marcadas desde el primer minuto de la pretemporada, luchando y compitiendo. El duelo ha tenido además un componente especial por la presencia de Naspler y Álvaro Martínez al pabellón, pero ahora como jugadores del conjunto palentino.