A poco más de diez días para que el balón vuele por primera vez en la competición para el Orto Tres Cruces, el presidente analiza la situación del club y las pocas ayudas con las que cuenta a día de hoy un proyecto que disputa su liga por todo el norte de España. "Empieza una nueva temporada y la afrontamos de nuevo con mucha ilusión. Ha sido un verano largo con dudas de si podríamos salir pero al final hemos dado el paso al frente y este año jugaremos en la segunda categoría del baloncesto adaptado en silla de ruedas". Y es que, la categoría que ocupa este año el Orto Tres Cruces, pero realmente es como si hubiera sufrido un ascenso: "La competición se ha reestructurado y ha desaparecido la categoría que había justo encima nuestra. Es por eso que este año jugaremos en la segunda división", explica José Luis Fernández.
Esta reestructuración otorgará aún más nivel a la liga regular, por lo que José Luis Fernández es cauto a la hora de hablar de objetivos: "El año pasado nuestro objetivo claro era conseguir el ascenso y nos quedamos a un paso. Este año, con la reestructuración, no podemos aspirar de inicio a ese objetivo porque hay muchos equipos potentes. Nuestra intención es pelear cada partido para quedar lo más arriba posible", analiza el presidente. Un presidente que además es el máximo valedor del proyecto, ya que aporta el grueso del presupuesto. "Tenemos pocos apoyos de empresas privadas pero menos aún de instituciones públicas. El Ayuntamiento nos da poco más de 600 euros y con eso no tenemos ni para un viaje a Asturias. Ellos se escudan en que no hay dinero, pero para los equipos que ellos catalogan como élite bien que hay recursos. Nosotros jugamos por gran parte de España y no se nos tiene en cuenta", dice tajante José Luis Fernández.
Y es que el baloncesto adaptado en silla de ruedas es un deporte caro: "Esto no es como un equipo de jugadores que llevan sus zapatillas en la bolsa de deporte y ya está. Nosotros tenemos que viajar en furgonetas especiales o en autobuses especiales para poder guardar las sillas de ruedas de todos los jugadores. Los viajes son largos, duros y costosos", explica un José Luis Fernández que espeta para finalizar: "Aún así, afrontamos la liga con una ilusión y unas ganas tremendas que los jugadores ya se encargan de transmitir en cada entrenamiento que hacen".




