Salió mejor la escuadra dirigida por Sara López, que se apoyó principalmente en una defensa soberbia que fue capaz de secar el ataque pistacho. Solo concedió dos goles en el primer cuarto de hora de encuentro. Además, en ataque, el conjunto arandino volcaba su juego por el flanco derecho, donde encontraba huecos una y otra vez para encontrar portería y gozar de ventajas de dos y tres goles en los primeros compases del choque.
Aranda estaba secando a un BM Zamora que se chocaba una y otra vez contra un muro defensivo, un 6:0 infranqueable, lo que obligó a Iván López a parar el duelo con un tiempo muerto. La reacción local llegó pasado el ecuador de ese primer tiempo, la defensa zamorana ajustó ese agujero en su lado izquierdo de la retaguardia y el plantel dirigido por Sara López se estancó en ataque. El BM Zamora supo jugar mejor el carrusel de exclusiones que llegó en esos minutos y logró ponerse por delante por vez primera en el minuto 24 con un lanzamiento exterior de Jortos. 9-8 y seis minutos por delante. Hasta el descanso, la igualdad se mantuvo. Las defensas se imponían constantemente a los ataques y llegaba el final del primer tiempo con empate a diez dianas.
El paso por los vestuarios sentó mejor a un BM Zamora que salió envalentonado, alentado por su público y haciendo un ataque muy vertical. Villa de Aranda, desarbolado en defensa, era incapaz de mostrar su solidez atrás ante los ataques vertiginosos de los zamoranos. A esa endeblez defensiva se unían otros dos factores que propiciaban que el duelo se rompiera: la descalificación con roja directa de Megías y un tramo de inspiración de Mendieta en la portería local. El BM Zamora se colocaba 18-14 a falta de 19 minutos para el final y Sara López se veía obligada a consumir un tiempo muerto para frenar la sangría. Pero la escuadra local estaba lanzada, encontraba huecos una y otra vez en la endeble defensa de Aranda y además tenía en Mendieta un candado en el arco. 21-15 cuando se atravesaba el ecuador del segundo acto y la sensación de que la victoria se quedaría en el Ángel Nieto.
Intentó Sara López que su equipo reaccionara colocando una defensa mixta situando a Juanto Palop sobre el cerebro del BM Zamora, Nico Bono. Pero el problema de Villa de Aranda no era Nico Bono, sino su fragilidad defensiva y su incapacidad para fragmentar una defensa muy cerrada y a un guardameta local que se mostró imperial durante toda la segunda parte. Los últimos minutos pasaron entre las imprecisiones de Villa de Aranda, fruto de la precipitación, y la tranquilidad de un BM Zamora que navegaba con el marcador favorable. Al final, una victoria clara por 26-21 para un Balonmano Zamora Enamora que adelanta a los arandinos en la clasificación y que se va de vacaciones con dos triunfos consecutivos.



