Lo comentaba el técnico zamorano al término del partido de Copa del Rey ante el Go Sinfín y lo volvía a repetir siete días después tras la derrota ante el Bordils. Ambos duelos, disputados en el Manuel Camba y ambos con idéntico final: derrota, con el rival sobrepasando la barrera de los treinta goles.
Los datos son claros y hablan de un MMT Seguros más débil en la retaguardia que la temporada pasada. Es cierto que la comparación con el año pasado puede resultar baladí porque la exigencia de la competición es diferente. Pero cuando la media de goles recibidos en un equipo de balonmano llega o supera las 30 dianas, ese equipo tiene muchas opciones de estar abajo. A día de hoy, el Balonmano Zamora es el cuarto conjunto más goleado de la categoría con 180 dianas recibidas. Un dato solo superado por el Barakaldo (188), el Amenabar (188) y el colista Ereintza (185). Esos 30 goles por partido de media son un dato levemente superior, aunque considerable, con respeto a los 27 que recibía el año pasado.
La única forma de contrarrestar ese dato sería tener un acierto superlativo en el ataque, pero el MMT Seguros en ese guarismo tampoco es de los más avanzados, aunque sí está bien posicionado. Y es que con una media de 29 dianas por encuentro, es el sexto equipo de los dieciséis que conforman la liga.
Con todo, el Balonmano Zamora MMT Seguros (12º en la tabla) trabajará esta semana con la mente puesta en el duelo trascendental ante el Torrelavega (13º). Ambos conjuntos están empatados en la clasificación con los mismos números: 1 victoria, 2 empates, 3 derrotas y una diferencia de goles de -7. Por lo tanto, quien consiga el triunfo en este duelo cogerá un poco de aire en su objetivo de permanecer, mientras que quien pierda empezará a notar la presión de la zona baja.
Al margen de la preparación de ese encuentro, los zamoranos también están pendientes de la recuperación de Alberto Miranda. Según los médicos, su reaparición está próxima a consumarse.




