VICTORIA EN CORUXO. Ha sido una forma de quitar ese mal sabor de boca del sábado anterior contra el Cacereño. Es verdad que es una competición distinta, pero no deja de ser un partido.
Un partido donde además el equipo de superior categoría, que éramos nosotros, estamos obligados a ganar. En un torneo donde ya habéis visto que hay muchísimas sorpresas cada año. Donde los débiles suelen expresarse mejor, porque tienen en esa Copa del Rey la esperanza de toda una temporada de poder jugar contra un equipo de Liga de Fútbol Profesional.
Cuando juegas contra un equipo de inferior categoría, siempre existen todas esas variables que hacen que la cosa se dificulte. Pero bueno, la verdad que estuvimos muy bien. El equipo hizo el gol rápido. Ese gol nos dio tranquilidad para jugar como jugamos. La verdad que no debimos llegar hasta ese minuto 90 con esa ventaja tan exigua. Porque yo creo que hicimos méritos para hacer un par de goles más o tres.
Y después, en la segunda parte, se estuvo muy bien. La verdad que muy bien. Tuvimos un montón de situaciones peligrosas. La de Pau, la de Hidalgo, que sacan bajo palo el cabezazo a bocajarro de Isaiah. Es decir, hubo cuatro o cinco situaciones para ampliar el marcador. Pero bueno, en definitiva, sirve como bálsamo para el partido que toca el domingo.
La verdad que nos quitamos ese mal sabor de boca de Cáceres y ahora hay que seguir. Porque ahora viene otra realidad que es la Liga, otro tipo de equipo que es el Fabril. Y hay que ganar porque tenemos que enderezar un poquito el rumbo en Liga.
TOQUE DE ATENCIÓN EN CÁCERES. Yo sé que ha habido comentarios de todo tipo. Incluso alguien ha podido filtrar lo que pudo ocurrir después del partido. Es verdad que yo entro más enfadado que de costumbre. Porque es cierto que hay muchas cosas que no me gustaron. Mías propias también.
Yo me meto siempre en la ecuación y tengo que expresárselas a los jugadores. A veces se las expreso abrazándolos y otras veces sin abrazarlos. Nada que no ocurra en cualquier club del mundo.
Pero precisamente cuando uno exige tanto, porque esto puede hablar de que yo le exijo... Cuando uno exige tanto a alguien, o por lo menos yo aprendí eso de pequeño, cuando se le exige a las personas es porque uno entiende que tienen dentro mucho. Yo no le voy a exigir a gente que no tiene nivel o una gran capacidad que haga cosas que veo que no puede hacer. Pero cuando yo los veo entrenar con lo que hacen, con lo que transmiten y todo este tipo de cuestiones, pues evidentemente tengo que exigirles que eso lo pongan en competición.
Yo sé que es muy difícil, que son 16 fichajes nuevos, que hemos tenido bajas de todo tipo y de jugadores importantes, esos jugadores que tienen ese colmillo. Porque a qué equipo no se le notaría la ausencia de Izan, tal y como empezó la Liga. Que prácticamente era el favorito de la afición por su peligrosidad, porque aportó dos goles. Hemos tenido también la baja de Dufur durante varias semanas.Son bajas considerables en la parte de atrás.
El Juanje que todos esperábamos ha empezado a manifestarse y a expresarse el día de Cáceres. Antes pues normal, viene un sitio nuevo con otra exigencia. Todo eso hay que tenerlo en cuenta y darle también un poco de tiempo a la gente. No ahogarla en exceso, pero dentro de no ahogarla en exceso, exigirles. Exigirles porque lo llevan dentro, exigirles porque creo en ello, que eso es lo fundamental. Creo firmemente en la calidad que tiene esta plantilla.
Y a ver si de una vez por todas somos capaces de dar lo que tenemos que dar, de ganar de manera constante, de acostumbrarnos a la victoria y de poder ir hacia esos puestos de arriba que creo que es lo que nos corresponde.
DEPORTIVO FABRIL. Ayer jugaron algunos del Fabril Copa del Rey con el primer equipo. El primer equipo está en primera división. Kevin, que empezó con el Fabril, está jugando bastantes minutos en primera división. Todos los filiales tienen como bandera la calidad entre los jugadores que tienen y evidentemente, hacen que el partido sea muy difícil.
Es un equipo que intenta jugar bien desde atrás. Trata de que sus interiores fabriquen todo el fútbol que necesitan los tres de arriba. Tienen gente que ya ha demostrado su valía en Primera Federación, como Guerrero, como Ochoa.
Y que, aunque ahora lleven una serie de derrotas consecutivas, es cierto también que son inciertos. Fíjate, aquí vino el Bilbao Atletic en una muy buena dinámica porque hizo una pretemporada extraordinaria. Yo les vi un grandísimo equipo. Van teniendo altibajos porque son muy jóvenes. Tienen las carencias típicas y lógicas que tienen todos los jugadores de esas edades. Cuidado que, del mismo modo que el otro día perdieron y Extremadura fue capaz de hacerle muchos goles, han hecho partidos bastante serios y han comprometido a equipos que van a estar durante la Liga, como el Ferrol.
Es un equipo de mucha calidad. Esperemos que aquí no tengan su día, que no se encuentren cómodos y que seamos capaces nosotros de imponernos.
DESGASTE. Es gente joven, suelen tener una recuperación mucho más acelerada que un jugador ya con más edad. No creo que les perjudique mucho. De hecho, va a haber muchos más jugadores nuestros que jugaron ayer y que tendrán que jugar minutos o saldrán de titulares algunos de los de ayer.
Nosotros tenemos más jugadores en esas circunstancias. No creo que sea un factor determinante. Lo que sí puede ser es la convocatoria que tenga el primer equipo. No sabemos a quién van a convocar. No sabemos si va a venir Kevin o no y que puede cambiar un poco las cosas.
No es lo mismo para un defensor tener que defender jugadores que van al espacio o jugadores que vienen al pie o jugadores que se hacen grandes dentro del área. Todo ese tipo de cuestiones nos someten un poco a la incertidumbre. No sabemos quién va a venir.
Más allá de eso, tenemos que centrarnos en lo nuestro, en estar nosotros bien, en coger buenas sensaciones.
JUGADORES DESTACABLES EN EL FABRIL. Son jugadores que ya conocen la categoría, que están rodeados de buenos jugadores, de buenos asistentes. Tanto Guerrero como Ochoa son dos jugadores que necesitan de ese flujo de fútbol que tiene que tener un equipo y en este caso lo tiene, como el Fabril, para que ellos puedan recibir el balón en buenas condiciones.
Y Rubén es un centrocampista de ida y de vuelta que le da mucho a ese centro del campo y por algo renovó en el Depor, por algo salió cedido al Barcelona B. No estamos hablando de cualquier jugador, son jugadores, muchos de ellos, que van a tener o que tienen delante de sí un futuro muy prometedor.
BAJAS. Recuperamos a Izan. Dani va haciendo más cosas cada día. No va a estar, evidentemente, para este partido. Pero mañana podrá entrenar parte del entrenamiento con nosotros.
Y el parte de guerra que hubiese derivado de ayer, pero a la finalización del partido nadie manifestó ninguna dolencia.
Ni nada más allá del lógico cansancio y la lógica carga de los partidos. No sé si me olvido de alguien.
Carbonell. Ya sabéis que me pidió el cambio en el descanso de Cáceres. Porque tiene ahí en el oblicuo una pequeña rotura. Él quiere jugar. Será cuestión de pegarle un pinchazo ahí para que no sienta ningún dolor. Y que aporte los minutos que pueda aportar.
A TENER EN CUENTA PARA EL PARTIDO DE LIGA. El control de las cosas, el darle los ritmos pertinentes a cada situación y sobre todo, la intención en el último cuarto de dañar. De que aunque se pierda la pelota, de que aunque la jugada no acabe en gol, o en una oportunidad clara, que la gente vaya, que intente desbordar, que amenace a los defensores.
Porque es algo de lo que estamos adoleciendo. Es verdad que, como excusa a los chicos, que hay jugadores que están jugando fuera de su posición. Como pueden ser Fabi, Mauro y alguno más, Paul.
Pero es que bueno, con la salida de Sancho y de Abde y con las lesiones de Dani y de Izan. Pues la verdad es que no teníamos o no hemos podido disponer de extremos puros. Entonces, tenía que tener jugadores que se pudiesen adaptar a esas posiciones.
Son jugadores que no tienen interiorizado por donde juegan y por sus experiencias previas. El hecho de amenazar, del uno contra uno, de eso, de poner en jaque a los laterales y tal. Y acababan muchas jugadas.
Es decir, el día del Cacereño en la primera parte, después de visionar el partido. Aunque es una sensación que ya tuvimos ahí en el estadio. La sensación es que llegamos medianamente bien a esa zona de tres cuartos y que nadie amenazaba. Había veces que acababa la pelota en Iker. Por supuesto que esa no es la intención mía. Una cosa es que me guste tener la pelota y otra cosa es que la pelota sea, es como pretendemos, el vínculo que haga que los de arriba puedan ganar partidos.
Porque si vamos a tener la pelota para nada, el primero al que no gusta es a mí. A mí me encantaría poder marcar un gol con dos contactos. Es decir, que Iker se la pasase a Carbonell y que Carbonell la empujara. A mí lo que me gusta es ganar. Pero entendemos que el fútbol tiene sus procesos, el juego tiene sus procesos, que hay que llevarle bien la pelota a la gente de fuera. Y eso es lo que hicimos bien ayer.
Tanto Fabi como Eric estuvieron un partido en ese sentido sensacional porque se hizo el juego que les permitió a ellos disponer de un montón de ventajas en el uno contra uno. Pero sabemos también que los rivales no son los mismos. Con todo el respeto que merecen todos los equipos del mundo y la dificultad que entraña cada uno de los partidos que se disputan, yo entiendo que si unos equipos están en primera red y otros en segunda red es por algo.
Muchas de las cosas que ayer se pusieron de manifiesto a mí me gustaron. Pero ahora hay que demostrar que se pueden implementar en liga contra unos rivales que por algo están en Primera Federación.



