PLAYOFF. La verdad que a veces nos aventuramos los entrenadores, somos así de estúpidos, pero yo creo que había que dar un mensaje y un discurso como el que se dio en aquel momento, sobre todo porque cuando vienen mal dadas, los jugadores lo primero que hacen es dudar de sí mismos. Tienen la respuesta que suelen dar, tiene que ver con dudar de todos los demás, pero eso es una respuesta engañosa, lo que están haciendo es dudar de sí mismos. Y no podíamos dudar porque yo, si acepté el reto de venir a un club tan grande y con tanta historia como el Zamora, fue precisamente porque me encantaba la plantilla que se había confeccionado. Más allá de que todo es mejorable, obviamente, y muy contento sobre todo por ellos, porque han hecho un esfuerzo. Vosotros que habéis seguido al equipo durante toda la temporada sabéis de la dificultad que tiene esta categoría, sabéis la de veces que hay que levantarse. Porque se trata de eso, de resistir, de no decaer, de pensar que tienes delante de ti, aunque venga de una derrota y de un sinsabor, de una dinámica mala, que tienes delante de ti otro partido que te puede levantar. Y la verdad es que es extraordinario. Chapó por los chicos y por toda la gente de Zamora, que me imagino que estará disfrutando.

MOMENTO. En primer lugar no es el equipo de Óscar Cano, perdona que te corrija. Aquí el equipo está muy de moda, el equipo de autores, el equipo del entrenador. El equipo es de autores, esos que están ahí metidos, porque si ellos no quieren, es imposible que se pueda ganar un partido de fútbol. Y lo digo en el momento en el que más contento estoy posiblemente de mi vida, porque era un reto muy difícil, en una categoría muy difícil. Hemos dejado atrás muchísimos equipos con presupuestos más elevados que el nuestro y con dos semanas de antelación se ha metido. Para mí sería muy fácil ahora abandonarme a todo el elogio, pero yo siempre voy a decir y voy a defender hasta la muerte que el fútbol es de los jugadores. Y el que lo quiera entender bien y el que no lo quiera entender, lo digo porque hay muchos entrenadores que, y yo también tenía ese ego antes cuando era más joven, pero es imposible, sin el compromiso, sin la actitud que ellos tienen y sin la calidad que tienen, es imposible. No sé, cuando vas cumpliendo años, lo que más te hace feliz es hacer feliz a la gente. Y yo me imagino que hoy Zamora entera está de enhorabuena, hay mucha felicidad, ahora hay que prepararse bien, porque si han venido curvas hasta ahora, las curvas son mucho más pronunciadas, porque las eliminatorias, las juegas contra equipos que son muy poderosos. ¿Y por qué no? Es decir, nosotros ya hemos cumplido, se nos marcó un objetivo, que tengo que decir que la propiedad también apretó bastante, vamos a hacer playoff con la de gigantes que hay en la categoría, se ha cumplido, y a partir de ahí vamos a ver si entre el esfuerzo de todos y la pizca de fortuna que hace falta, pues obviamente podemos cumplir un sueño, que ya no un objetivo, un sueño, porque la verdad que sería la hostia.
TODOS ENCHUFADOS. Esto que veis es lo que hacen en el día a día, yo sufro muchísimo, siempre lo digo, como tengo, por desgracia, porque esta profesión es una desgracia, tengo la desgracia de ser entrenador, pues no sé cuántos años llevo ya fuera de casa y mis hijos van creciendo, me los he perdido y la única manera de mostrar un poco de ese paternalismo que nos corresponde a los que somos padres es tratando a los chicos como a tus hijos, y yo sufro mucho cuando tengo que hacer una alineación y fuera se quedan jugadores que realmente entrenan al mismo nivel que los que están jugando. Cuántas veces me hubiese gustado a mí que Farrell no estuviese mal, tenerlo ahí como recurso y haber doblado punta, porque ha habido partidos donde a nivel táctico, por decirlo de alguna manera, o de preparación de partido, me cabían los dos puntas para hacer daño, pero es que no podía hacerlo. Lo que sufro ahora viendo la temporada que ha hecho Jaime Sancho, lo que sufro no poniéndolo, pero claro, hemos optado por poner los tres centrocampistas y a alguien hay que quitar. Mi madre decía: "Qué dedo me corto que no me duela". Pues es eso, lo importante es que están todos ilusionados, que los veis cantando, que desde aquí se escucha, y repito, hacer felices a un montón de gente es lo que más nos motiva, por lo menos a la gente que ya, iba a decir peinamos canas, pero es lo único que peino ya, porque es increíble como en tan poco tiempo vamos envejeciendo tanto, y esto nos hace muy felices porque vemos que es muy difícil lo que estamos haciendo.
DOS PARTIDOS. Dos partidos para competir, ya veremos con quiénes, pero para competir. Si algo algo tiene esta plantilla es que con cualquiera es competitivo, con cualquiera no juega igual porque el tipo de fútbol depende de las características de los jugadores, pero con todos los estilos que hemos mostrado compite. Y ahora es verdad que tenemos ahí una mezcla muy bonita, estamos defendiendo muy bien, porque es verdad que estamos defendiendo muy bien, apenas concedemos oportunidades, tenemos poso con la pelota, tenemos velocidad, sabemos cuándo acelerar, cuándo desacelerar, sabemos cuándo juntarnos, cuándo presionar alto, y todo eso no tiene que ver con el entrenador, tiene que ver con que ellos quieren, porque además este entrenador que os está hablando, entrena muy poquito de eso que llaman táctica.

EN SU LUGAR. Yo sé que esto va de resistir. Yo no recuerdo a quién le dije que el Dépor es la medida de todas las cosas, es como estar en el Real Madrid, pero así de exagerado o más. ¿Por qué? Porque hay tanta diferencia entre su historia, no tan reciente, es que hace unos años esos mismos que están ahora mismo en el estadio, esa afición que tiene tan numerosa y tan exigente para bien, ahí se sienta un tal Óscar Cano en el mismo sitio que se sentó una eminencia de los banquillos, como fue por ejemplo el Bruxo de Arteixo. Ya puede meter mil goles Quiles y ser el mejor delantero de la categoría, que ellos allí han tenido un Balón de Oro, un Bota de Oro como Makaay o como Rivaldo. Ya podemos hacer lo que queramos hacer, que ellos están acostumbrados, o ellos han visto una semifinal de Champions, han visto gestas como eliminar al Milán. Entonces todo les sabe a poco y lo más bonito que les está pasando es que yo creo que son opción a ascender de manera directa. La experiencia no salió bien, es verdad, y tengo que decirlo, el equipo estaba clasificado para el playoff y no me dejaron disputarlo, no pasa nada, ellos decidieron que tenía que disputar al otro entrenador, porque conmigo no se iba a ascender supuestamente. La realidad es que no se podrá nunca demostrar si hubiésemos ascendido o no, pero tengo que la suerte de que cuando ya sea viejo, que no me queda mucho, podré decir que he entrenado al Dépor, que es una de las cosas más grandes que te pueden pasar, sobre todo a gente que venimos del barro. Y relacionado con Zamora, he encontrado una ciudad espectacular. Lo he dicho cuando empezamos a ganar, en el mes de febrero que fue catastrófico, después del mes de febrero, en todos los medios, y seguiré diciéndolo, nunca me he paseado en un lugar con la soltura que me paseo por Zamora, y no es porque vaya bien, cuando íbamos mal, igual, lo que más se escucha, y muy poquito, es "Vamos, míster". Es decir, gente educada, gente con principios, gente que no molesta, gente ilusionada, con poco que hagas, ya te lo agradecen, y una ciudad muy tranquila, y un club que está emergiendo ahora y que quiere estar con los grandes de la categoría, estoy muy orgulloso del trabajo que hemos hecho, y muy agradecido a toda Zamora, a la gente que confió en mí para firmarme en su momento, y espero que podamos devolver un poquito de ese afecto a través de ganar muchos partidos.




