VALORACIÓN. Óscar Cano se marchó satisfecho con el punto sumado por el Zamora CF ante el Mirandés en un escenario exigente. El entrenador rojiblanco considera que el equipo firmó su actuación más completa de la temporada, teniendo en cuenta el rival y las circunstancias con las que afrontaba el encuentro. "Para mí es el partido más completo si tenemos en cuenta dónde hemos venido a jugar y hay que dar el punto por bueno, hay que estar satisfecho", aseguró.
El técnico puso en valor la capacidad de sus jugadores para mantenerse firmes cuando el Mirandés buscó hacer daño mediante los centros al área. Cano reconoció los recursos ofensivos del rival, especialmente por la fortaleza y la habilidad de sus delanteros para encontrar espacios y rematar, pero destacó que el Zamora supo resistir sin perder el orden.
"Desde el arranque del partido yo he sentido que el equipo estaba de pie, que el equipo estaba compitiendo muy bien", explicó. Una sensación que, a su juicio, se confirmó después del descanso, cuando los rojiblancos evitaron precipitarse y apostaron por tener el balón.
PERSONALIDAD. La reacción del Zamora tras el paso por vestuarios fue uno de los aspectos que más convencieron al entrenador. Lejos de entrar en un intercambio de golpes, el equipo trató de manejar la posesión, avanzar metros y llevar al Mirandés hacia su propio campo.
"El equipo tiene muchísima personalidad en la segunda parte, lejos de precipitarse, lejos de ponerse nervioso, lejos de hacer un partido de ida y vuelta", señaló Cano, que también destacó la respuesta colectiva después del gol y ante el paso adelante de los locales en los minutos finales.
El técnico tuvo palabras de elogio para Iker, al que definió como "un grandísimo portero" y del que destacó su excepcional momento de forma. También subrayó el trabajo defensivo de Carlos y la aportación de los jugadores que fueron entrando desde el banquillo.
MÁS ATREVIMIENTO. Pese a la valoración positiva del encuentro, Cano no eludió uno de los aspectos que considera mejorables: la capacidad de los jugadores ofensivos para aprovechar sus condiciones en los metros decisivos.
El entrenador cree que el equipo debe exigir más a futbolistas como Fabi e Hidalgo cuando reciben entre líneas y encuentran espacios para desequilibrar. "Hay que pedirles más, es decir, que tengan más descaro ahí porque, bueno, ahí es donde se la pueden jugar", apuntó.
En ese sentido, destacó especialmente la actuación de Fabi en la segunda parte, cuando, en su opinión, mostró su capacidad para superar rivales y generar situaciones de peligro. "Parecía que estaba flotando en el campo, ha hecho tres o cuatro jugadas de jugadorazo de lo que es y hay que pedirles más", afirmó.
Cano considera que el Zamora debe mantener esa iniciativa durante más minutos y no esperar a encontrarse por detrás en el marcador para soltarse en campo contrario.
LOS CAMBIOS. El técnico también explicó la sustitución de Diego Moreno, que estaba firmando un partido sólido en el carril. Cano reconoció su trabajo defensivo y su capacidad para recorrer la banda, pero explicó que buscaba un perfil diferente para atacar en la segunda parte.
"Necesitábamos a alguien que al llegar a campo contrario nos diera otro tipo de continuidades, otro tipo, es decir, alguien con regate", argumentó. La entrada de Mauro respondía a esa intención de ganar capacidad asociativa y recursos ofensivos ante un Mirandés que empezaba a conceder espacios.
El entrenador quiso dejar claro que la decisión no supone una pérdida de confianza en Diego, al que considera un jugador importante pese a las dificultades que ha atravesado al comienzo de la temporada. "La confianza está intacta en él y lo vamos a utilizar como a cualquier otro jugador cuando consideremos que tiene que jugar", aseguró.
Cano defendió, además, la profundidad de una plantilla en la que todos deben sentirse importantes, aunque ninguno tenga garantizada su presencia en el once. "No quiero que nadie se sienta indiscutible, pero sí quiero que todos se sientan importantes y que todo el mundo aporte", resumió.
UNA PLANTILLA PARA COMPETIR. El entrenador rojiblanco también puso el foco en las dificultades que ha tenido para disponer de todos sus efectivos, con las ausencias de jugadores importantes como Luismi y Unai Dufour. Recuperar efectivos será fundamental para poder mantener la competitividad y ampliar las alternativas en las alineaciones.
Cano considera que el empate ante el Mirandés demuestra que el equipo puede responder ante rivales con aspiraciones de pelear por los puestos más altos. "Es un partido de play-off contra un rival que tiene una plantilla que anuncia que puede ser campeón", afirmó.
La conclusión del técnico es que el Zamora debe continuar creciendo sin perder de vista la dificultad de la competición. El punto en Miranda de Ebro refuerza su confianza en el grupo, pero también deja una tarea pendiente: transformar el control del juego y la calidad individual en más ocasiones de gol.



