Once jornadas le restan al grupo B de la Regional de Aficionados y dos de los tres equipos zamoranos tendrán que pelear hasta el final por conseguir la permanencia. La competición parará este fin de semana antes de encarar su tercio final.
El Zamora B es el único de los tres equipos de la provincia que no se jugará nada a nivel clasificatorio, y es que el filial rojiblanco navega plácidamente en la zona media, concretamente en el séptimo puesto con 36 puntos. Una puntuación corta para poder luchar con los dos mejores equipos de la liga en la zona alta: Salmantino y Santa Marta de Tormes; y lo suficientemente amplia como para no temer entrar en la espiral de nervios de la pelea por no descender.
Una pelea en la que sí están inmersos el CD Benavente y el Fresno de la Ribera. Los ‘tomateros’ han tenido la oportunidad de escaparse de la zona baja durante gran parte de la liga, pero su irregularidad les lleva a seguir semana tras semana con la incertidumbre de saber si caerán a las posiciones de descenso directo y sobre todo cuántos descensos puede haber con los arrastres que se certifiquen de Segunda División B a Tercera y de Tercera a la Regional de Aficionados. El CD Benavente asume el último tercio de la liga desde la décimo quinta plaza con 23 puntos, solo uno por encima del descenso directo.
Por último, el Fresno de la Ribera lleva toda la temporada ocupando posiciones de descenso a la Provincial de Aficionados. Las dos victorias en los derbis provinciales de la segunda vuelta dieron mucho crédito e insuflaron aire al plantel de Canito, pero los malos resultados de las últimas jornadas han vuelto a alejar a los rojiblancos de su objetivo. Los ribereños enfilarán el tramo final de la competición en la penúltima plaza con 18 puntos, a cinco puntos de la permanencia, sin contar los posibles arrastres.



