Valoración. En el partido hubo dos partes bien diferenciadas. Por un lado el primer cuarto y por otro lado el resto del choque. En el primer cuarto no supimos competir y era algo que me temía, porque parecía que después de haber ganado el partido ante el Sammic ya podíamos ganar a cualquiera. Esa sensación la notaba y evidentemente no me gustaba. Y luego a raíz del segundo cuarto en el que ellos meten doce puntos la sensación ha sido otra, y se ha visto en la manera de jugar y en la manera de defender porque ha sido mucho más acertada.
Clave. Creo que la clave este domingo ha sido ponerle un par de narices cuando hemos visto que el rival nos aventaja en dieciséis puntos. Los chavales se han agarrado al partido, hemos hablado y hemos visto claro que después de la importante victoria del miércoles no podíamos perder una auténtica final como era esta. Porque aunque sea muy pronto todavía, todo apunta a que Hospitalet estará en la parte caliente de la tabla. Era el primer partido que jugábamos ante un rival de nuestra liga en nuestra casa y sabíamos que debíamos ganar.
Lo mejor. Todos los que nos han visto desde fuera han tenido la sensación de que más allá de la técnica o la táctica, los chavales que estaban en la cancha lo dejaban todo por esta camiseta y han ido a por todas. Hemos tenido errores básicos en temas defensivos, ofensivos y también en tiros libres, pero hemos puesto muchas ganas.
Evolución. La evolución ha sido más a nivel mental este domingo. No es fácil en un partido como hoy, y cuando tienes jugadores tan jóvenes hacerles ver que aun estando dieciséis puntos abajo pueden seguir remando para darle la vuelta al marcador. Y no solo eso, también convencerles de que una vez que le dan la vuelta y lo tienen ganado dos veces, convencerles también de que pueden ganar en la segunda prórroga. Siguieron con la cabeza en su sitio y pelearon hasta el final.
Ganar jugando mal. Estoy muy descontento con muchos temas técnico tácticos, pero es un duelo que nos sirve para saber que aun teniendo un mal día en muchos aspectos, si tenemos fe y le echamos dos narices también se pueden tener opciones de ganar aun jugando mal.



