Nunca antes el Atlético Santa Cristina había roto la barrera de la categoría infantil. Parecía un dique imposible de derribar, ya que todos los conjuntos de este club de Benavente encontraban su techo en esa edad. A partir de ahí, no existían conjuntos para seguir creciendo. Pero esta temporada, la amistad y el amor por un deporte han llevado al presidente del club Andrés Fraile a realizar la primera excepción.
Hace ya siete años que un grupo de niños se juntaba para componer un equipo prebenjamín bajo el paraguas del Atlético Santa Cristina. Esa hornada demostraba temporada tras temporada su enorme proyección proclamándose casi sistemáticamente campeón provincial y acudiendo a las fases autonómicas. Su mayor éxito llegaba cuando pasaban por la edad alevín. Entonces, los blanquinegros fueron campeones de Castilla y León, pasaron la primera fase nacional celebrada en Cantabria y caían en las semifinales del Campeonato de España ante el Inter Movistar.
De esta forma, jugadores y padres se encontraban al inicio de esta temporada ante la tesitura de tener que deshacer el equipo ante la inexistencia de equipos cadetes en el club benaventano. Pero la insistencia de padres y niños por querer seguir jugando al fútbol sala y querer hacerlo juntos, convenció al presidente Andrés Fraile que decidió inscribir al equipo en la categoría cadete regional.
Una vez en ella, el equipo se presenta como novato en esta categoría, pero evidentemente no como un conjunto incapaz, sino todo lo contrario. Su evolución conjunta durante años les ha llevado a ser un equipo sólido, con tres nuevas incorporaciones que han llegado este año y con un jugador que aún está en edad infantil. Con todo, los jugadores que entrena un cuerpo técnico dirigido por Eusebio Rodríguez y Fernando Marcos son colíderes de la regional cadete. Una posición lograda gracias a la goleada endosada en la primera jornada al FS Zamora, y el triunfo del pasado sábado ante uno de los favoritos de la categoría, el Coyanza.
El objetivo de este grupo, según el cuerpo técnico, es seguir disfrutando del fútbol sala y seguir manteniendo la buena amistad que existe entre los jugadores desde la edad prebenjamín. Las victorias son bienvenidas, pero de momento no son el fin último de este equipo que entrena tres días semanales, uno de ellos en Santa Cristina de la Polvorosa y dos en Benavente.
Iker, Alfonso, Yoni, Nené, Moisés, Lucas, Yayo, Iván, Ricardo, Roberto y Sebas son los jugadores que componen este equipo que ya está dando que hablar entre los círculos del fútbol sala regional. No obstante, muchos de ellos ya son conocidos por sus constantes convocatorias con la selección de Zamora tanto en fútbol sala como en fútbol 7 las últimas temporadas.




