El resultado adverso de la ida ha puesto al Zamora CF contra las cuerdas la batalla por el ascenso. Los de Óscar Cano se encuentran este domingo con la obligación de remontar si quieren seguir optando a un billete para la categoría de plata del fútbol español. Enfrente, un Villarreal B que ya ha demostrado ser un equipo con hambre y con talento suficiente para hacer daño.

Así, rojiblancos y groguets volverán a verse las caras una semana después, en un Ruta de la Plata que espera una cifra de asistencia histórica. Más de 6.000 gargantas acompañarán al equipo desde horas antes de que el colegiado del encuentro decrete el inicio del encuentro, previsto para las 18:30 horas.
Camisetas por las calles, banderas engalanando los balcones..., cualquier muestra de apoyo es buena para demostrar a jugadores y cuerpo técnico que no caminarán solos en este trayecto hacia la remontada con el ascenso en el horizonte. Y es que Zamora sigue demostrando que, remando todos en la misma dirección, es capaz de hacer grandes cosas.






