El Zamora CF volvía a mirar cara a cara y sin titubeos a la historia. Óscar Cano y sus guerreros habían llegado a la Ciudad Deportiva José Manuel Llaneza de Villarreal acompañados de un séquito de hasta 400 soldados más que darían apoyo a los suyos en esta primera batalla. Así, saltarían al césped del Mini Estadi los once elegidos por el técnico granadino para medirse al filial del Submarino Amarillo.

Sería el Villarreal B quien comenzara mandando en los primeros compases de encuentro, poniendo sus credenciales sobre la mesa a base de agresividad y presión alta. Ello daba únicamente dos salidas a los de Óscar Cano: desplazar en largo, o mantener su idea de salir jugando asumiendo fuertes riesgos.
Así, en una rápida transición ofensiva del conjunto groguet llegaría el primer tanto del partido. Una rápida combinación en la medular dejaba solo por el carril derecho a Dani Budesca, que se plantaba solo ante Fermín Sobrón. El lateral murciano sacaría un potente derechazo que el cancerbero rojiblanco llegaría a tocar y desviar ligeramente, pero Ayman aguardaría con la caña preparada en el segundo palo y enviaba el cuero al fondo de la malla para golpear primero y hacer el 1-0 en el Mini Estadi.
Dicen que quien golpea primero golpea dos veces. La sabiduría popular del castellano no suele equivocarse y el encuentro en Villarreal no fue una excepción. Joselillo Gaitán recibía en el costado izquierdo y, tras cortar hacia dentro y colocarse en la esquina del área, sacó un golpeo directo a la base del segundo poste del arco de Fermín Sobrón para hacer el 2-0 y echar un jarro de agua fría sobre los zamoranos.
El conjunto zamorano parecía no encontrar su sitio en el césped del feudo de la cantera grogueta y Óscar Cano tenía la difícil tarea de lograr hacer reaccionar a los suyos antes de que el resultado fuera aún más abultado. Tanto es así, que el conjunto dirigido por David Albelda llegó a disponer de una ocasión más que clara para hacer el 3-0, pero la Diosa Fortuna quiso que no acabara en gol.
Treinta y siete minutos después de que el colegiado decretara el inicio de la contienda, el Zamora CF pondría en serios apuros por primera vez a Rubén Gómez, con un balón parado colgado por Carlos Ramos al corazón del área. Ni defensores ni atacantes conectaron con el cuero y el bote hizo tirar de reflejos al guardameta local, que sacó una para de valor gol para mantener a su equipo con una ventaja de dos tantos.
La polémica llegaría ya en las postrimerías de la primera mitad, cuando los jugadores del Zamora CF reclamaron la expulsión de Alassane, que había recibido su primera cartulina amarilla minutos antes. El jugador senegalés del Villarreal B impactó con la mano un balón que parecía prometer peligro para los a favor de los rojiblancos. Óscar Cano solicitó la colaboración del FVS y, finalmente, revisión mediante, el colegiado dejó la acción sin más castigo que un lanzamiento a balón parado para la escuadra del Duero. Finalmente, el trencilla apuntó hacia la caseta y envió el encuentro al descanso con el 2-0 campeando en el marcador.
La segunda mitad comenzaría de manera muy diferente, con el Zamora CF lanzando el primer aviso sobre la portería de Rubén Gómez. No obstante, el remate se iría por pocos centímetros. La presión alta y la intensidad con la que el filial groguet comenzó el encuentro eran ahora las credenciales con las que el Zamora CF había salido del vestuario.
Joselillo Gaitán seguía haciendo estragos por el costado izquierdo, pero a los 69 minutos de juego se encontró con Fermín que, esta vez sí, le ganó la partida. El cancerbero rojiblanco se mantuvo firme y logró sacar el potente derechazo del jugador local y mantener el 2-0.
El Zamora CF estaba dominando en la segunda mitad; no obstante, ese dominio no se traducía en ocasiones claras y apenas generaba peligro sobre la portería de Rubén Gómez. Los minutos pasaban y los de Cano seguían intentando recortar distancias ante un Villarreal B que ya no tenía el control.

Finalmente, el marcador ya no se movería y la mala primera media hora terminó por condenar al Zamora CF, con el 2-0 que sería el resultado definitivo y que deja a los de Albelda con ventaja para la vuelta, el próximo domingo en el Ruta de la Plata. Así, los de Óscar Cano deberán luchar contra viento y marea y remar mucho para avanzar a la siguiente ronda, aún con el sueño del ascenso vivo.




