El Zamarat despedía la temporada 2020/2021 con un hasta luego a la Liga Femenina, cayendo de la élite del baloncesto nacional diez años después de su llegada. Una noticia que obligaba a la directiva a reestructurar el proyecto y dándole los mandos a Jacinto Carbajal, quien hasta el momento dirigía al Al-Qázeres.
Llegada que se produjo el 22 de abril con la confirmación oficial por parte del club y que, desde entonces, no ha dejado de trabajar para tener confeccionada la plantilla lo antes posible y lograr un proyecto ganador que permita regresar a Liga Femenina el próximo curso.
Estas primeras semanas se han convertido en jornadas de largo trabajo telefónico con agencias y jugadoras, así como de visionado de partidos, tal como explica el propio Jacinto Carbajal. Trabajo “fundamental” para el posterior desarrollo del campeonato y con el que se busca dar con la “clave” para lograr el ansiado ascenso en una LF2 donde competirán 16 equipos en un grupo único con un puesto de ascenso directo y otro de play-off del segundo al noveno clasificado.
Si bien el trabajo parece estar dando sus frutos, Carbajal reconoce que el proceso es largo para “exponer el proyecto”, hablar con las agencias de representación y dar con los perfiles deseados. No obstante, explica que comienzan a tener algunas cosas “perfiladas” en busca de piezas que quieran embarcarse en el proyecto, buscando jugadoras en progresión y que puedan estar involucradas más de una temporada.
Baile de nombres entre los que no se encuentran las jugadoras extranjeras de esta última temporada, pero que no se reniega a poder contar con algunas de las españolas. Y es que en esta futura LF2 todos los equipos deberán contar con dos jugadoras nacionales en pista en todo momento, por lo que cogerán un gran peso dentro del equipo.
Piezas que todavía no están atadas para vestir la camiseta del CD Zamarat en la 2021/2022 pero que se espera que vayan llegando lo antes posible para ir trabajando en el regreso a Liga Femenina.



