El BM Zamora recibía este sábado en el pabellón Ángel Nieto a los navarros del Anaitasuna, situado en la tercera posición de la tabla. Un equipo integrado por grandes nombres y con expectativas que mira hacia el ascenso a Asobal, pero que no es invencible. La afición pistacha abarrotaba las gradas con hambre de victoria y dispuestos a brindar todo el apoyo a los jugadores para salir de la zona baja de la tabla.
Desde el inicio, el Anaitasuna mostró un control considerable sobre el juego, aunque los locales se pusieron por delante y mantuvieron la competitividad en los primeros compases con dos tantos de Guillermo Medina. Sin embargo, a pesar del empuje local, Xabier Isturiz destacó como figura clave para Anaitasuna al anotar tres goles antes del minuto 9.
Una capacidad goleadora que marcó la pauta en toda la primera parte con alternancias continuas de goles. Al final del primer tiempo, Anaitasuna tomó una ligera ventaja con un resultado parcial favorable de 17-14 gracias a su solidez defensiva y efectividad ofensiva.
La segunda mitad comenzó con Kike Moreno transformando un penalti y dando alas a un BM Zamora que lograba acercarse nuevamente en el marcador. Sin embargo, Marco Moreno destacó por su agilidad marcando varios goles fundamentales para mantener la ventaja visitante.
A medida que avanzaba esta segunda parte, las decisiones tácticas tomadas en tiempos muertos permitieron a Anaitasuna recuperarse tras ciertos altibajos e ir distanciándose nuevamente en el marcador. A pesar de algunos intentos por parte del equipo local y las intervenciones bajo palos de Lucas Santana ante los lanzamientos rivales, no lograron superar esa diferencia establecida por sus oponentes.
Finalmente, el Anaitasuna terminó llevándose la victoria por 31-37 tras demostrar mayor solidez durante los 60 minutos de juego, dejando a los guerreros de Viriato en apuros tras sumar solo una victoria y un empate en las primeras siete jornadas.



