Llegaba al Ruta de la Plata uno de los equipos llamados a pelear por el ascenso esta temporada en Primera RFEF, la UD Logroñés, recién descendido de Segunda División. Para medirse al conjunto riojano, Movilla apostó por Cordero, en el lugar del sancionado Piña, también dio entrada a Dani Hernández por Astray y a Baselga por Coscia, con respecto al duelo del fin de semana anterior.
La salida del Zamora fue buena, quiso mandar de inicio y a los dos minutos ya había gozado de una triple ocasión que se fue al limbo por muy poco. El conjunto rojiblanco estaba cómodo con Ramos de recuperador y Luque repartiendo juego a dos delanteros muy móviles como Losada y Baselga. Desde el principio el arbitraje desquició al respetable, sancionado faltas una y otra vez en contra del Zamora y mostrando una controvertida amarilla a Xisco Campos que le condicionó el resto del duelo.
Los minutos pasaban, el Zamora parecía mejor que la UD Logroñés y los riojanos apenas creaban peligro. Los aficionados estaban conformes con lo que veían, aunque al equipo de Movilla le faltaba un punto en la parcela ofensiva para crear alguna ocasión más clara de gol. Pero todo cambió pasado el minuto 20. Un centro lateral fue despejado sin contundencia por la defensa del Zamora, le cayó a Iñaki y el capitán cruzó un disparo inapelable. Solo siete minutos después, Guarrotxena hacía el segundo, aprovechando un rechace de Magunagoitia y la pasividad de los centrales.
A la media hora de juego, y pese al buen inicio de encuentro, el Zamora ya iba 0-2 perdiendo ante una UD Logroñés que se mostraba como un equipo sólido, que parecía inexpugnable a partir de una buena defensa y con una salida vertical letal. Por su parte, la escuadra local adolecía de líder en la retaguardia, ante la ausencia de Piña por sanción, y no terminaba de conectar con la parcela ofensiva con claridad.
Llegaba el descanso con ese 0-2 y con Movilla obligado a mover el banquillo. Garay y Dieguito salían de inicio tras el asueto y se quedaban sentados Xisco Campos, que tenía amarilla, y a Dani Hernández. El Zamora volvió a salir centrado, con dos remates de cabeza que podían haber reducido diferencias. En uno de ellos Baselga se encontró con una intervención providencial del arquero para cercenar la opción de poner el 1-2. Pero la UD Logroñés seguía a los suyo, controlando las áreas. Primer tiro entre palos del segundo tiempo y tercera diana. Era el minuto 50. Y en el minuto 74, segundo tiro del segundo tiempo, y segundo gol del segundo acto para el 0-4.
Los riojanos mostraban unas hechuras tremendas de equipo hecho, con solidez atrás y habiendo anotado cuatro goles en cinco disparos a portería. Mientras, el Zamora, que hacía algunas cosas bien, era incapaz de dominar lo básico: las áreas. Muy blandos atrás y sin inspiración arriba, los de Movilla estaban a merced del rival en un encuentro muy duro en lo numérico pero también en lo psicológico.
Diego Hernández ponía en el tramo final el gol del honor, tras un buen servicio de Kepa. Así, con ese 1-4, se cerraba un choque que muestra lo dura que será esta liga para un Zamora al que de momento no le da para estrenar el casillero de puntos en esta liga.




