Este fin de semana se celebró el Regional Alevín de Judo, un campeonato muy especial por muchas cosas. Principalmente porque los participantes por parte del club Judo Morales eran muy jóvenes e inexpertos, por lo que afrontaban la cita llenos de nervios, inseguridades y temores; pero también ilusionados, metalizados y preparados.
El campeonato se celebró con todas las medidas de seguridad para los participantes: prueba de antígenos, mascarillas, geles, desinfección del tatami… y los deportistas del club moralino lograron tres medallas muy meritorias.
Tanto María Bahamonde como Juan Meana se proclamaban subcampeones de Castilla y León. En ambos casos pasaron los primeros de su liga y tras los cruces de la lucha por las medallas caían en la final. Gran participación de ambos para subir al segundo escalón del podio.
La tercera medalla llegó de la mano de Noa Vicente, que tras ser primera en su liga, en los cruces por los metales consiguió colgarse el bronce.
No pudieron pasar el cruce para la lucha por las medallas Jara Carvajal tercera en su liga, Ada Vicente tercera en su liga, Pablo Valle segundo en su liga y Miguel Diez tercero en su liga.
“Lo importante no sólo es el resultado, lo importante es que lucharon como jabatos y superando todos sus miedos y nervios pues era la primera vez que se enfrentaban a un campeonato de esta importancia”, valoran desde el club Judo Morales.



